¿Corro una media maratón antes de los 42K?
Antes de su primer maratón, muchos corredores se agendan una media maratón de 3 a 5 semanas antes, lo que puede resultar una buena herramienta para estimar los tiempos de la maratón y medir cuanto han progresado en su entrenamiento.
Pero, ¿es una media maratón una buena idea para todos?
Y la primera respuesta seria: NO, ya que depende del nivel de entrenamiento de cada uno y los objetivos para la maratón. ¿Y que justificaría la decisión de evitarlo? Veamos:
Primero, si es la primera vez que corre una maratón y su único objetivo es llegar al final, lo mejor es seguir su plan de entrenamiento y olvidarse de los 21K. Y como quien recién empieza no tiene metas en cuanto al tiempo (en general, claro...), los posibles beneficios de una media carrera no son relevantes. Una media maratón será probablemente más corta y al mismo paso que los entrenamientos largos, por lo que ya estará incluida en su plan de preparación.
En segundo lugar, la carrera implica una importante injuria muscular, especialmente en distancias largas y a ritmos mayores (que probablemente trate de alcanzar ya que es una carrera, terminando sobre-exigido). Y los que recién empiezan no se recuperan tan rápido como los más entrenados, protegidos por su experiencia y resistencia. El tiempo para recuperarse de la media maratón saldrá su entrenamiento para los 42K, justo lo que hay que evitar antes de la primera maratón.
Por último, los nuevos corredores no suelen practicar (y mucho menos dominar) las estrategias complejas que este tipo de carreras requieren, como cuando usar geles e hidratarse, como ajustar el paso, records personales a vencer, etc.
Pero si aun después de esto tiene un tiempo que desea bajar en la carrera o quiere superar su performance, ENTONCES SI, una media maratón de preparación puede ayudarlo. No solo estimará mejor sus tiempos de los 42K, sino que también estará más familiarizado con carreras de larga distancia y su preparación inmediata.
Pasos a seguir
Como 21K es una distancia más común que los míticos 42K, podrá encontrar más fácilmente una carrera donde anotarse. Esta carrera representa más fielmente lo que su cuerpo debe hacer que corriendo 5K o 10K y sirve así mucho mejor para hacer ajustes antes del gran evento.
Lo negativo será el tiempo de recuperación que necesitará después, como mínimo 4 días, antes de volver a entrenar para los 42 comenzando en un ritmo suave. Si planea llevar esto adelante, es probable que tenga experiencia, en cuyo caso los kilómetros adicionales le sumarán un efector protector y podrá recuperarse más rápido.
Cada uno sabe cuánto debe descansar para recuperarse y en función de sus últimos entrenamientos, su estado físico y su vida general, algunos podrán elegir más sabiamente correr 10 o 15 kilómetros.
Si elige los 21 K, es importante que estén lo más separados posibles de la maratón, idealmente 6 semanas, que le permitirán recuperarse y seguir entrenando un poco más. No corra más de una media maratón durante el entrenamiento para una maratón.
Y luego de la carrera, dele prioridad absoluta a la recuperación, durmiendo bien, dándose baños con hielo (dos está bien) y un poco de entrenamiento cruzado que lo relaje, como natación.
Al volver a entrenar, reduzca el paso de los primeros 3 trabajos y luego retome donde dejo ahora sí, pensando en 42K. Si lo logra, verá como hace un tiempo increíble en la maratón y estará más en forma.
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miércoles, 12 de septiembre de 2012
LARGA DISTANCIA NO QUIERE DECIR BAJO PESO:
Acercándonos a las épocas de calor, empieza una locura general por dejar atras los kilos de más que los guisos del invierno cargaron en nuestro cuerpos. Miles de personas se congregan en parques, maratones y caminadoras para luchar contra el flagelo del sobrepeso.
La técnica de quienes corren se basa muchas veces en aumentar el tiempo y los kilometros recorridos para quemar más grasas. Y si bien es cierto que quemamos más calorías y grasas en trabajos de larga distancia, tal vez no son el atajo que esperamos para acelerar la pérdida de kilos. Y el principal culpable, seria el musculo.
Seguro notó que los corredores de larga distancia no tienen un gramo de grasa en su cuerpo, pero tampoco tienen una gran masa muscular. ¿Por qué? El cuerpo usa grasa y musculo cuando hacemos muy largas distancias. Así, con el tiempo se pierde peso gracias a la disminución de ambas masas. Y al perder masa muscular, baja nuestra tasa metabolica basal, con lo que cuesta más bajar de peso.
Para verlo más claro: Perder un kilo de musculo implica quemar unas 100 calorias menos al día. Ganar un kilo de musculo, implica quemar 100 calorias ADICIONALES por día.
De aquí se sacan dos conclusiones: Primero, para bajar de peso tenemos que pensar en desarrollar nuestros musculos junto con el trabajo aerobico. Dos, si perdimos peso y musculo, cuando bajemos nuestro nivel de actividad, esta menor tasa metabolica nos hara engordar más rapido.
Cuestión de tiempo:
Al comenzar a entrenar, empezamos de a poco, incrementando la velocidad paulatinamente. Luego, la mayoría para en 50 o 60 minutos, debido al aburrimiento o el poco tiempo disponible. Esta restriccion impone un limite para quemar grasas, en el que caemos la mayoría de los corredores. Pero tiene solución, e involucra modificar otras variables...
Sabiendo que la clave es elevar el metabolismo, un trabajo anaerobico junto a resistencia y fuerza es mejor que trotar por largo tiempo si se quiere bajar de peso con más rapidez. Y esto se debe a la elevación del metabolismo por la falta de oxígeno sumada al aumento de la masa muscular.
Entonces, lo ideal es mezclar nuestros entrenamiento de larga distancia con sesiones de ejercicios que aumenten el metabolismo con trabajo anaerobico.
Algunas alternativas son:
1_ Tabata: este ejercicio clave para quienes practican crossfit consiste en hacer 8 series de un ejercicio, con 20 segundos de trabajo sin parar seguidos de 10 segundos de descanso entre series.
2_Circuitos: combinando trabajo aerobico y de fuerza de manera intensiva, ocupando usualmente 30 minutos.
3_ Entrenamiento de resistencia: que genere fuerza, potencia y aumenta el tono muscular con pocos ejercicios.
Cambiar es bueno:
Pasar horas corriendo facilita la pérdida de peso, pero eventualmente el progreso alcanza una meseta. Y cuando eso pasa, cambiar el plan de entrenamiento es buena idea.
Claro que no es del todo fácil, porque implica que nuestro cuerpo debe adaptarse a ese cambio, pero son justamente esas adaptaciones las que nos vuelven más fuertes y ayudan a que perdamos peso.
Acercándonos a las épocas de calor, empieza una locura general por dejar atras los kilos de más que los guisos del invierno cargaron en nuestro cuerpos. Miles de personas se congregan en parques, maratones y caminadoras para luchar contra el flagelo del sobrepeso.
La técnica de quienes corren se basa muchas veces en aumentar el tiempo y los kilometros recorridos para quemar más grasas. Y si bien es cierto que quemamos más calorías y grasas en trabajos de larga distancia, tal vez no son el atajo que esperamos para acelerar la pérdida de kilos. Y el principal culpable, seria el musculo.
Seguro notó que los corredores de larga distancia no tienen un gramo de grasa en su cuerpo, pero tampoco tienen una gran masa muscular. ¿Por qué? El cuerpo usa grasa y musculo cuando hacemos muy largas distancias. Así, con el tiempo se pierde peso gracias a la disminución de ambas masas. Y al perder masa muscular, baja nuestra tasa metabolica basal, con lo que cuesta más bajar de peso.
Para verlo más claro: Perder un kilo de musculo implica quemar unas 100 calorias menos al día. Ganar un kilo de musculo, implica quemar 100 calorias ADICIONALES por día.
De aquí se sacan dos conclusiones: Primero, para bajar de peso tenemos que pensar en desarrollar nuestros musculos junto con el trabajo aerobico. Dos, si perdimos peso y musculo, cuando bajemos nuestro nivel de actividad, esta menor tasa metabolica nos hara engordar más rapido.
Cuestión de tiempo:
Al comenzar a entrenar, empezamos de a poco, incrementando la velocidad paulatinamente. Luego, la mayoría para en 50 o 60 minutos, debido al aburrimiento o el poco tiempo disponible. Esta restriccion impone un limite para quemar grasas, en el que caemos la mayoría de los corredores. Pero tiene solución, e involucra modificar otras variables...
Sabiendo que la clave es elevar el metabolismo, un trabajo anaerobico junto a resistencia y fuerza es mejor que trotar por largo tiempo si se quiere bajar de peso con más rapidez. Y esto se debe a la elevación del metabolismo por la falta de oxígeno sumada al aumento de la masa muscular.
Entonces, lo ideal es mezclar nuestros entrenamiento de larga distancia con sesiones de ejercicios que aumenten el metabolismo con trabajo anaerobico.
Algunas alternativas son:
1_ Tabata: este ejercicio clave para quienes practican crossfit consiste en hacer 8 series de un ejercicio, con 20 segundos de trabajo sin parar seguidos de 10 segundos de descanso entre series.
2_Circuitos: combinando trabajo aerobico y de fuerza de manera intensiva, ocupando usualmente 30 minutos.
3_ Entrenamiento de resistencia: que genere fuerza, potencia y aumenta el tono muscular con pocos ejercicios.
Cambiar es bueno:
Pasar horas corriendo facilita la pérdida de peso, pero eventualmente el progreso alcanza una meseta. Y cuando eso pasa, cambiar el plan de entrenamiento es buena idea.
Claro que no es del todo fácil, porque implica que nuestro cuerpo debe adaptarse a ese cambio, pero son justamente esas adaptaciones las que nos vuelven más fuertes y ayudan a que perdamos peso.
viernes, 10 de agosto de 2012
American Journal of Human Genetics - Londres 2012
El dominio de jamaiquinos y estadounidenses de ascendencia africana y caribeña en el atletismo de clase mundial ha generado un intenso debate en torno a si el hecho de correr hasta el límite de la capacidad humana está en los genes.
Es una idea que tiene su atractivo. Después de todo, es desconcertante que la pequeña nación de Jamaica, con una población de solo 2,8 millones de personas, pueda producir con regularidad velocistas que baten récords mundiales, mientras toda Europa apenas puede registrar un puñado de atletas entre los 100 mejores.
Científicos deportivos y especialistas en genética dicen que atribuir el éxito en el atletismo de velocidad puramente a la naturaleza en lugar de incluir la formación es demasiado simplista e ignora una abundancia de factores culturales y sociales que son igualmente importantes para vencer el reloj.
"Lo que sabemos sobre los genes en el deporte es que la composición genética influye en alrededor de un 50 por ciento de variabilidad en el rendimiento base", dijo Ken van Someren, director de ciencias deportivas en el Instituto Inglés de Deporte.
"Lo que básicamente nos dice es que el rendimiento deportivo es una combinación de lo innato y lo adquirido"
¿GENES DE VELOCISTA?
Bengt Saltin, profesor de fisiología humana en el Centro de Investigación Muscular de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, dice que el balance de movimientos de fibras musculares de contracción rápida y lenta es la clave.
Las fibras musculares rápidas producen la misma cantidad de fuerza por cada contracción que los músculos lentos, pero llevan ese nombre porque pueden reaccionar mucho más rápido, lo que las hace mejor para pruebas deportivas explosivas, veloces y enérgicas como lo es la de 100 metros planos.
Y aunque el entrenamiento y la práctica pueden obviamente mejorar el rendimiento muscular, las evidencias sugieren que las fibras de contracción lenta no pueden convertirse en fibras veloces, lo que significa que los atletas tienen lo que hay en sus genes.
"Si uno no tiene al menos un 70 u 80 por ciento de fibras musculares de contracción rápida, diría que es poco probable que pueda estar entre ellos (los velocistas más destacados del mundo)",
"Pero si uno tiene ese nivel probablemente pueda hacerlo bien, y si tiene un 80 o 90 por ciento, es incluso mejor"
Una ráfaga de emoción sobre la idea de genes para la destreza atlética se desató en el 2003 cuando científicos australianos descubrieron que un gen llamado ACTN3 tenía ciertas variantes que podían dar a los músculos de deportistas de elite una ventaja de rendimiento.
El estudio, publicado en el American Journal of Human Genetics, reveló que el ACTN3 podía dar a los velocistas un impulso porque daba energía extra a las fibras musculares de contracción rápida.
Estudios muestran que esa versión del ACTN2 -apodado el "gen del sprint"- es más común en jamaiquinos y otras personas con ascendencia de Africa Occidental que en aquellos con antepasados europeos.
Sin embargo, científicos señalan que aunque el genotipo "indicado" podría ser más frecuente entre, por ejemplo, los velocistas exitosos, que en la mayoría de la población, también es probable que exista una amplia variación entre los perfiles genéticos de aquellos que están en la cima del deporte.
"Mientras más cerca de la elite se está, más cerca de los límites de rendimiento, la composición genética puede poner algún tipo de barrera invisible allí"
"Pero no hay un gen individual que cuente para la velocidad y la energía, ni para el sprint. Por lo que sabemos hasta ahora parece haber una interacción realmente compleja de muchos genes", continuó.
De ese modo, van Someren descartó la posibilidad.
"Así que es imposible decir si hay un genotipo africano para la velocidad o uno para el atletismo de resistencia. Los genes tienen un juego aparte", remarcó.
DETRAS DEL GENOMA
Científicos dicen que una explicación centrada en genes también resta importancia a toda una serie de factores psicosociales y culturales que pueden contribuir de manera importante al éxito de los velocistas jamaiquinos.
El atletismo implica una posición de mucho respeto en Jamaica. El campeonato escolar anual es un evento importante a nivel nacional cuya significatividad se equipara con el Super Bowl para los estadounidenses.
Expertos también destacan la inversión de Jamaica en infraestructura y sistemas de entrenamiento para cultivar potenciales atletas de elite, una cultura que idolatra a sus velocistas y un poderoso deseo entre los jóvenes por usar al deporte para sacar a sus familias de la pobreza.
"Tienen modelos y oportunidades, es un evento divertido, sociable y competitivo desde una edad muy temprana, y tiene grandes recompensas, tanto financieras como sociales", subrayó van Someren.
Daniel MacArthur, uno de los investigadores de la publicación del 2003 que relacionaba al ACTN3 y el rendimiento atlético, dice que lamenta que el estudio haya derivado en un exagerado énfasis sobre lo que algunos quieren ver como una ventaja evolutiva.
"Es casi verdadero que Usain Bolt porta al menos una de las variantes del gen 'del sprint' ACTN3 (...) Pero también yo, junto a los alrededor de 5.000 millones de humanos en todo el mundo" escribió MacArthur en un blog científico sobre el tema.
"Eso no significa que me vayan a ver en la final de los 100 metros en Londres 2012. Desafortunadamente para mí, crear un deportista olímpico exige mucho más que tener un gen de la suerte", agregó.
La importancia de entrenar la mente para los 100 metros
Es difícil creer que una carrera que dura apenas 10 segundos puede perjudicar la mente, pero cuando se trata de la final olímpica de los 100 metros planos, casi no hay dudas de que puede hacerlo.
Pensamientos impertinentes sobre fracaso y humillación pueden agobiar a los corredores desde meses antes de una carrera. El estrés constante luego empieza a interferir con las hormonas del cerebro, teniendo consecuencias en el sueño, la concentración y el entrenamiento.
Como saben bien los jamaiquinos Asafa Powell y Usain Bolt, una largada en falso puede exterminar las esperanzas antes del inicio de una carrera y lastimar la psique durante años.
Aunque la interminable puesta a punto y la condición física son cruciales para los seres humanos más rápidos del mundo, el entrenamiento del cerebro podría ser lo que hace la diferencia entre la gloria y la derrota.
"Para el momento en que alcanzan este nivel, los atletas de elite están en forma, son rápidos, hicieron su tarea y saben contra lo que se enfrentan. Así que difícilmente sea un problema de capacidad", dijo Pieter Kruger, psicólogo deportivo de Londres que ha trabajado con muchos deportistas importantes.
"En ese punto se trata de la aplicación de las habilidades bajo presión: ahí es donde entra la psicología", explicó.
Teniendo en cuenta esto, los favoritos a estar en la final de 100 metros del domingo 5 de agosto en Londres parecen ser bastante diferentes.
El rey de la velocidad Bolt, un hombre despreocupado y extrovertido, rara vez se encuentra falto de confianza y parece más relajado que su compatriota Powell, conocido por su preocupación y sus nervios previos a las carreras.
El corredor más veloz de Estados Unidos, Tyson Gay, es un hombre cauteloso y modesto que evita las predicciones atrevidas antes de las competiciones.
Gay ha descubierto los aspectos psicológicos del entrenamiento, en especial cuando tuvo que recuperarse de lesiones.
"Cuando uno está bien, eso juega mucho mentalmente porque te das cuenta de que solo hay que estar al 100 por ciento, sintiéndose bien para una carrera, y esa es la final", declaró Gay.
Powell sabe que debe ignorar a sus rivales y enfocarse en su propio rendimiento.
"Tengo que estar tranquilo y correr hasta la línea de meta (...) Uno no quiere dudas en la cabeza", manifestó el jamaiquino a Reuters a principio de este año.
CONTROLAR
Psicólogos deportivos acuerdan en que ese es el enfoque indicado, pero es mucho más fácil decirlo que hacerlo.
"Una de las peores cosas que tienen que afrontar los atletas es lidiar con algo llamado ansiedad anticipada", sostuvo Kruger.
"Esos son pensamientos muy impertinentes. Empiezan en las semanas previas a una gran carrera y suelen estar muy enfocados en los objetivos de resultado, en otras palabras: 'Necesito ganar, he pasado cuatro años entrenando para esto, no quiero fallar'", explicó.
Si los atletas no pueden controlar estos miedos, llegan a un punto en que se produce un estrés casi continuo, desencadenando una secreción constante de las hormonas de estrés cortisol y adrenalina en el cuerpo.
"Eso puede interferir en los patrones de sueño, la recuperación, el entrenamiento, el descanso, y cuando hablamos de milésimas de segundo de diferencia entre un primer y un quinto puesto, todas estas cosas se vuelven increíblemente importantes", subrayó Kruger.
Lo que un equipo de psicólogos y entrenadores tienen que hacer es ayudar a los atletas a redirigir esos pensamientos hacia el proceso en lugar del resultado, para que sus mentes estén concentradas en cómo correr su mejor carrera, no obsesionadas con si pueden ganar o no.
"Se trata de controlar lo controlable", dijo Kruger. "No se puede controlar el resultado, pero se puede controlar todo lo demás en el proceso", añadió.
Damon Burton y Thomas Raedeke, autores del libro "Sports Psychology for Coaches", sugieren que los velocistas deberían tener un plan de carrera claro, posiblemente palabras indicadoras en cada fase, y que deberían ensayar mentalmente su carrera hasta que se vuelva algo automático.
"Pensar demasiado es lo peor que pueden hacer psicológicamente", señaló Burton, profesor de psicología deportiva en la Universidad de Idaho, en Estados Unidos.
"Uno quiere que los velocistas en esa situación mantengan la mente clara, adopten una rutina, reaccionen al arma y hagan lo que mejor hacen lo mejor que pueden".
El dominio de jamaiquinos y estadounidenses de ascendencia africana y caribeña en el atletismo de clase mundial ha generado un intenso debate en torno a si el hecho de correr hasta el límite de la capacidad humana está en los genes.
Es una idea que tiene su atractivo. Después de todo, es desconcertante que la pequeña nación de Jamaica, con una población de solo 2,8 millones de personas, pueda producir con regularidad velocistas que baten récords mundiales, mientras toda Europa apenas puede registrar un puñado de atletas entre los 100 mejores.
Científicos deportivos y especialistas en genética dicen que atribuir el éxito en el atletismo de velocidad puramente a la naturaleza en lugar de incluir la formación es demasiado simplista e ignora una abundancia de factores culturales y sociales que son igualmente importantes para vencer el reloj.
"Lo que sabemos sobre los genes en el deporte es que la composición genética influye en alrededor de un 50 por ciento de variabilidad en el rendimiento base", dijo Ken van Someren, director de ciencias deportivas en el Instituto Inglés de Deporte.
"Lo que básicamente nos dice es que el rendimiento deportivo es una combinación de lo innato y lo adquirido"
¿GENES DE VELOCISTA?
Bengt Saltin, profesor de fisiología humana en el Centro de Investigación Muscular de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, dice que el balance de movimientos de fibras musculares de contracción rápida y lenta es la clave.
Las fibras musculares rápidas producen la misma cantidad de fuerza por cada contracción que los músculos lentos, pero llevan ese nombre porque pueden reaccionar mucho más rápido, lo que las hace mejor para pruebas deportivas explosivas, veloces y enérgicas como lo es la de 100 metros planos.
Y aunque el entrenamiento y la práctica pueden obviamente mejorar el rendimiento muscular, las evidencias sugieren que las fibras de contracción lenta no pueden convertirse en fibras veloces, lo que significa que los atletas tienen lo que hay en sus genes.
"Si uno no tiene al menos un 70 u 80 por ciento de fibras musculares de contracción rápida, diría que es poco probable que pueda estar entre ellos (los velocistas más destacados del mundo)",
"Pero si uno tiene ese nivel probablemente pueda hacerlo bien, y si tiene un 80 o 90 por ciento, es incluso mejor"
Una ráfaga de emoción sobre la idea de genes para la destreza atlética se desató en el 2003 cuando científicos australianos descubrieron que un gen llamado ACTN3 tenía ciertas variantes que podían dar a los músculos de deportistas de elite una ventaja de rendimiento.
El estudio, publicado en el American Journal of Human Genetics, reveló que el ACTN3 podía dar a los velocistas un impulso porque daba energía extra a las fibras musculares de contracción rápida.
Estudios muestran que esa versión del ACTN2 -apodado el "gen del sprint"- es más común en jamaiquinos y otras personas con ascendencia de Africa Occidental que en aquellos con antepasados europeos.
Sin embargo, científicos señalan que aunque el genotipo "indicado" podría ser más frecuente entre, por ejemplo, los velocistas exitosos, que en la mayoría de la población, también es probable que exista una amplia variación entre los perfiles genéticos de aquellos que están en la cima del deporte.
"Mientras más cerca de la elite se está, más cerca de los límites de rendimiento, la composición genética puede poner algún tipo de barrera invisible allí"
"Pero no hay un gen individual que cuente para la velocidad y la energía, ni para el sprint. Por lo que sabemos hasta ahora parece haber una interacción realmente compleja de muchos genes", continuó.
De ese modo, van Someren descartó la posibilidad.
"Así que es imposible decir si hay un genotipo africano para la velocidad o uno para el atletismo de resistencia. Los genes tienen un juego aparte", remarcó.
DETRAS DEL GENOMA
Científicos dicen que una explicación centrada en genes también resta importancia a toda una serie de factores psicosociales y culturales que pueden contribuir de manera importante al éxito de los velocistas jamaiquinos.
El atletismo implica una posición de mucho respeto en Jamaica. El campeonato escolar anual es un evento importante a nivel nacional cuya significatividad se equipara con el Super Bowl para los estadounidenses.
Expertos también destacan la inversión de Jamaica en infraestructura y sistemas de entrenamiento para cultivar potenciales atletas de elite, una cultura que idolatra a sus velocistas y un poderoso deseo entre los jóvenes por usar al deporte para sacar a sus familias de la pobreza.
"Tienen modelos y oportunidades, es un evento divertido, sociable y competitivo desde una edad muy temprana, y tiene grandes recompensas, tanto financieras como sociales", subrayó van Someren.
Daniel MacArthur, uno de los investigadores de la publicación del 2003 que relacionaba al ACTN3 y el rendimiento atlético, dice que lamenta que el estudio haya derivado en un exagerado énfasis sobre lo que algunos quieren ver como una ventaja evolutiva.
"Es casi verdadero que Usain Bolt porta al menos una de las variantes del gen 'del sprint' ACTN3 (...) Pero también yo, junto a los alrededor de 5.000 millones de humanos en todo el mundo" escribió MacArthur en un blog científico sobre el tema.
"Eso no significa que me vayan a ver en la final de los 100 metros en Londres 2012. Desafortunadamente para mí, crear un deportista olímpico exige mucho más que tener un gen de la suerte", agregó.
La importancia de entrenar la mente para los 100 metros
Es difícil creer que una carrera que dura apenas 10 segundos puede perjudicar la mente, pero cuando se trata de la final olímpica de los 100 metros planos, casi no hay dudas de que puede hacerlo.
Pensamientos impertinentes sobre fracaso y humillación pueden agobiar a los corredores desde meses antes de una carrera. El estrés constante luego empieza a interferir con las hormonas del cerebro, teniendo consecuencias en el sueño, la concentración y el entrenamiento.
Como saben bien los jamaiquinos Asafa Powell y Usain Bolt, una largada en falso puede exterminar las esperanzas antes del inicio de una carrera y lastimar la psique durante años.
Aunque la interminable puesta a punto y la condición física son cruciales para los seres humanos más rápidos del mundo, el entrenamiento del cerebro podría ser lo que hace la diferencia entre la gloria y la derrota.
"Para el momento en que alcanzan este nivel, los atletas de elite están en forma, son rápidos, hicieron su tarea y saben contra lo que se enfrentan. Así que difícilmente sea un problema de capacidad", dijo Pieter Kruger, psicólogo deportivo de Londres que ha trabajado con muchos deportistas importantes.
"En ese punto se trata de la aplicación de las habilidades bajo presión: ahí es donde entra la psicología", explicó.
Teniendo en cuenta esto, los favoritos a estar en la final de 100 metros del domingo 5 de agosto en Londres parecen ser bastante diferentes.
El rey de la velocidad Bolt, un hombre despreocupado y extrovertido, rara vez se encuentra falto de confianza y parece más relajado que su compatriota Powell, conocido por su preocupación y sus nervios previos a las carreras.
El corredor más veloz de Estados Unidos, Tyson Gay, es un hombre cauteloso y modesto que evita las predicciones atrevidas antes de las competiciones.
Gay ha descubierto los aspectos psicológicos del entrenamiento, en especial cuando tuvo que recuperarse de lesiones.
"Cuando uno está bien, eso juega mucho mentalmente porque te das cuenta de que solo hay que estar al 100 por ciento, sintiéndose bien para una carrera, y esa es la final", declaró Gay.
Powell sabe que debe ignorar a sus rivales y enfocarse en su propio rendimiento.
"Tengo que estar tranquilo y correr hasta la línea de meta (...) Uno no quiere dudas en la cabeza", manifestó el jamaiquino a Reuters a principio de este año.
CONTROLAR
Psicólogos deportivos acuerdan en que ese es el enfoque indicado, pero es mucho más fácil decirlo que hacerlo.
"Una de las peores cosas que tienen que afrontar los atletas es lidiar con algo llamado ansiedad anticipada", sostuvo Kruger.
"Esos son pensamientos muy impertinentes. Empiezan en las semanas previas a una gran carrera y suelen estar muy enfocados en los objetivos de resultado, en otras palabras: 'Necesito ganar, he pasado cuatro años entrenando para esto, no quiero fallar'", explicó.
Si los atletas no pueden controlar estos miedos, llegan a un punto en que se produce un estrés casi continuo, desencadenando una secreción constante de las hormonas de estrés cortisol y adrenalina en el cuerpo.
"Eso puede interferir en los patrones de sueño, la recuperación, el entrenamiento, el descanso, y cuando hablamos de milésimas de segundo de diferencia entre un primer y un quinto puesto, todas estas cosas se vuelven increíblemente importantes", subrayó Kruger.
Lo que un equipo de psicólogos y entrenadores tienen que hacer es ayudar a los atletas a redirigir esos pensamientos hacia el proceso en lugar del resultado, para que sus mentes estén concentradas en cómo correr su mejor carrera, no obsesionadas con si pueden ganar o no.
"Se trata de controlar lo controlable", dijo Kruger. "No se puede controlar el resultado, pero se puede controlar todo lo demás en el proceso", añadió.
Damon Burton y Thomas Raedeke, autores del libro "Sports Psychology for Coaches", sugieren que los velocistas deberían tener un plan de carrera claro, posiblemente palabras indicadoras en cada fase, y que deberían ensayar mentalmente su carrera hasta que se vuelva algo automático.
"Pensar demasiado es lo peor que pueden hacer psicológicamente", señaló Burton, profesor de psicología deportiva en la Universidad de Idaho, en Estados Unidos.
"Uno quiere que los velocistas en esa situación mantengan la mente clara, adopten una rutina, reaccionen al arma y hagan lo que mejor hacen lo mejor que pueden".
miércoles, 21 de marzo de 2012
Endorfinas Para Tu Felicidad
Dr. Jorge Rodriguez / México
La “droga” para que logres tu felicidad se llama endorfina. Son unas pequeñas proteínas que actúan como neurotransmisores de placer. Te sirven para luchar contra el dolor, entre otras muchas cosas, y, sobre todo, para ser feliz.
Correr nos hace más felices. Esa es una máxima que está científicamente probada. La “culpa” la tienen las endorfinas, o, lo que es lo mismo, unas pequeñas proteínas que “nacen” desde una parte del cerebro llamada hipófisis. El ejercicio físico nos ayuda a sentirnos mejor, porque estimula la producción de endorfinas.
LA LLAVE DE LA FELICIDAD
El ejercicio y la salud mental
Dr. Jorge Rodriguez / México
La “droga” para que logres tu felicidad se llama endorfina. Son unas pequeñas proteínas que actúan como neurotransmisores de placer. Te sirven para luchar contra el dolor, entre otras muchas cosas, y, sobre todo, para ser feliz.
Correr nos hace más felices. Esa es una máxima que está científicamente probada. La “culpa” la tienen las endorfinas, o, lo que es lo mismo, unas pequeñas proteínas que “nacen” desde una parte del cerebro llamada hipófisis. El ejercicio físico nos ayuda a sentirnos mejor, porque estimula la producción de endorfinas.
LA LLAVE DE LA FELICIDAD
Las endorfinas producen en nuestro cerebro sensaciones muy similares a las de la morfina, el opio o la heroína, pero, lógicamente, sin sus efectos negativos. Existen unos 20 tipos distintos de endorfinas, que son las que se encargan de transmitir comunicaciones entre ambas neuronas
Estos químicos naturales producen una analgesia natural, y estimulan los centros de placer en el cerebro que nos dan sensaciones felices y nos alivian de los dolores y del malestar. Además, también nos protegen contra los virus y las bacterias que invaden nuestro organismo. Eso sí, las endorfinas tienen una vida corta, ya que ciertos enzimas de nuestro organismo las “liquidan”. De este modo, se mantiene un equilibrio interior en nuestro cuerpo.
Las endorfinas se descubrieron en 1975, y además, se descubrieron de una forma intencionada, ya que como se tenía la constancia de que el cerebro tiene receptores “autoproducidos” para “captar” las sensaciones gratas de la morfina. Pero la morfina es una droga endógena, exterior a nuestro cuerpo. Entonces, cabía pensar, ¿esos receptores no se habrían creado, en realidad, para captar los inputs de la morfina?
Estos químicos naturales producen una analgesia natural, y estimulan los centros de placer en el cerebro que nos dan sensaciones felices y nos alivian de los dolores y del malestar. Además, también nos protegen contra los virus y las bacterias que invaden nuestro organismo. Eso sí, las endorfinas tienen una vida corta, ya que ciertos enzimas de nuestro organismo las “liquidan”. De este modo, se mantiene un equilibrio interior en nuestro cuerpo.
Las endorfinas se descubrieron en 1975, y además, se descubrieron de una forma intencionada, ya que como se tenía la constancia de que el cerebro tiene receptores “autoproducidos” para “captar” las sensaciones gratas de la morfina. Pero la morfina es una droga endógena, exterior a nuestro cuerpo. Entonces, cabía pensar, ¿esos receptores no se habrían creado, en realidad, para captar los inputs de la morfina?
CÓMO PODEMOS AUMENTAR NUESTRAS ENDORFINAS?
Una vez nos queda claro que las endorfinas las producimos de modo natural y beneficioso, y que el estrés y la fatiga que genera el ejercicio físico las “crea”. ¿Pero, de que otras maneras podemos generar endorfinas? He aquí algunas ideas:
Riendo.
En contacto con la naturaleza.
Escuchando música.
Realizando ejercicios de relajación, como el yoga o el tai-chi.
Recordando buenos momentos del pasado.
Imaginando situaciones agradables.
Descansando o durmiendo.
Practicando sexo.
Tomando leche materna (la leche materna contiene endorfinas).
Tomando café.
Con el dolor. El cuerpo es capaz de producir un “contra dolor” como respuesta para mitigar el efecto de un dolor mayor.
Riendo.
En contacto con la naturaleza.
Escuchando música.
Realizando ejercicios de relajación, como el yoga o el tai-chi.
Recordando buenos momentos del pasado.
Imaginando situaciones agradables.
Descansando o durmiendo.
Practicando sexo.
Tomando leche materna (la leche materna contiene endorfinas).
Tomando café.
Con el dolor. El cuerpo es capaz de producir un “contra dolor” como respuesta para mitigar el efecto de un dolor mayor.
El ejercicio y la salud mental
Si estás acostumbrado a correr con regularidad durante todo el año, y al llegar la época veraniega descansás varios días, seguramente habrás notado que te encuentras más irritable o deprimido. No te quepa duda de que es por esa falta de ejercicio.
Las personas que hacen ejercicio físico habitualmente comienzan a sentirse deprimidas y fatigadas una semana después de inactividad forzada, según un estudio. Los participantes del estudio que estaban en mejor forma experimentaron la mayor pérdida de estado físico al dejar de hacer ejercicio y también mostraron los síntomas anímicos más negativos.
También se señaló que no se está seguro de que los resultados sean los mismos en las personas que no ejercitan con regularidad.
Si bien las personas sedentarias son más propensas a estar deprimidas, una gran cantidad de estudios sugieren que los síntomas de la depresión, como la fatiga, la tensión y la irritabilidad, pueden aparecer en una persona en la forma en que deja de hacer ejercicio.
Las personas que hacen ejercicio físico habitualmente comienzan a sentirse deprimidas y fatigadas una semana después de inactividad forzada, según un estudio. Los participantes del estudio que estaban en mejor forma experimentaron la mayor pérdida de estado físico al dejar de hacer ejercicio y también mostraron los síntomas anímicos más negativos.
También se señaló que no se está seguro de que los resultados sean los mismos en las personas que no ejercitan con regularidad.
Si bien las personas sedentarias son más propensas a estar deprimidas, una gran cantidad de estudios sugieren que los síntomas de la depresión, como la fatiga, la tensión y la irritabilidad, pueden aparecer en una persona en la forma en que deja de hacer ejercicio.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Diez minutos de mejora en diez años
Una comparativa de los rankings argentinos de maratón de mujeres de los años 2001 y 2011, diez minutos de mejoras en diez años.
El caso de las damas es muy diferente al de los caballeros. Mientras que estos no parecen haber mostrado grandes mejoras, salvo por un par de excepciones, las mujeres han evolucionado sus marcas en conjunto.
Algunas lecturas posibles sobre la comparación de ambos listados:
El tiempo promedio de las 10 primeras mujeres del Ranking Argentino de maratón mejoró en diez años casi diez minutos, pasando de 2 horas 57 minutos 19 segundos a 2 horas 47 minutos 58 segundos.
La mejor marca del año 2011 le saca 9 minutos y 39 segundos a la mejor marca del año 2001, lo que a esos ritmos serían unos 2,5 kilómetros de diferencia.
La mejor marca del año 2001 aparecería recién en la sexto lugar del ranking 2011.
Todas las maratonistas del año 2011 bajan las 2:56:00, en tanto que solo cinco maratonistas del año 2001 lograron bajar ese registro.
La décima posición del 2011 se ubicaría en el sexto lugar del ranking 2001; el décimo lugar del año 2001 supera holgadamente la barrera de las 3hs. y se ubicaría en el lugar Nª 17 del ranking 2011.
La edad promedio de las maratonistas del 2001 era de 31,6 años, en tanto que las del 2011 es de 35,2 años., elevándose la edad promedio de las atletas en 3 años y medio.
Hay una sola maratonista que comparte ambos rankings, Verónica Paez, quien, con marcas similares, cayó seis lugares en el ranking entre el 2001 y el 2011.
Fuente: http://www.fcmax.com
Una comparativa de los rankings argentinos de maratón de mujeres de los años 2001 y 2011, diez minutos de mejoras en diez años.
El caso de las damas es muy diferente al de los caballeros. Mientras que estos no parecen haber mostrado grandes mejoras, salvo por un par de excepciones, las mujeres han evolucionado sus marcas en conjunto.
Ranking de maratón año 2001
Marca Atleta Edad (al año del ranking)
2:48:10 Mónica Cervera (30)
2:51:11 Sandra Torres (27)
2:51:34 Adriana Calvo (38)
2:54:52 Verónica Páez (27)
2:54:54 Viviana Troncoso (34)
2:56:43 Roxana Preussler (22)
2:57:51 Norma Quevedo (37)
3:03:59 Norma Domínguez (40)
3:05:50 Clara Serino (32)
3:08:11 Carmen Greco (29)
Edad promedio: 31,6 años
2:48:10 Mónica Cervera (30)
2:51:11 Sandra Torres (27)
2:51:34 Adriana Calvo (38)
2:54:52 Verónica Páez (27)
2:54:54 Viviana Troncoso (34)
2:56:43 Roxana Preussler (22)
2:57:51 Norma Quevedo (37)
3:03:59 Norma Domínguez (40)
3:05:50 Clara Serino (32)
3:08:11 Carmen Greco (29)
Edad promedio: 31,6 años
Tiempo promedio: 2h57:19
Ranking de maratón año 2011
Marca Atleta Edad
2:38:30 Karina Córdoba (29)
2:38:51 María Peralta (34)
2:41:23 Raquel Maraviglia (34)
2:46:34 Andrea Graciano (38)
2:48:00 Karina Neipán (29)
2:49:56 Gabriela Almada (37)
2:52:00 Rosana Luisetti (42)
2:53:17 Victoria Di Savino (33)
2:55:35 Valeria Sesto (39)
2:55:36 Verónica Páez (37)
Edad promedio: 35,2 años
2:38:30 Karina Córdoba (29)
2:38:51 María Peralta (34)
2:41:23 Raquel Maraviglia (34)
2:46:34 Andrea Graciano (38)
2:48:00 Karina Neipán (29)
2:49:56 Gabriela Almada (37)
2:52:00 Rosana Luisetti (42)
2:53:17 Victoria Di Savino (33)
2:55:35 Valeria Sesto (39)
2:55:36 Verónica Páez (37)
Edad promedio: 35,2 años
Tiempo promedio: 2h47:58
Algunas lecturas posibles sobre la comparación de ambos listados:
El tiempo promedio de las 10 primeras mujeres del Ranking Argentino de maratón mejoró en diez años casi diez minutos, pasando de 2 horas 57 minutos 19 segundos a 2 horas 47 minutos 58 segundos.
La mejor marca del año 2011 le saca 9 minutos y 39 segundos a la mejor marca del año 2001, lo que a esos ritmos serían unos 2,5 kilómetros de diferencia.
La mejor marca del año 2001 aparecería recién en la sexto lugar del ranking 2011.
Todas las maratonistas del año 2011 bajan las 2:56:00, en tanto que solo cinco maratonistas del año 2001 lograron bajar ese registro.
La décima posición del 2011 se ubicaría en el sexto lugar del ranking 2001; el décimo lugar del año 2001 supera holgadamente la barrera de las 3hs. y se ubicaría en el lugar Nª 17 del ranking 2011.
La edad promedio de las maratonistas del 2001 era de 31,6 años, en tanto que las del 2011 es de 35,2 años., elevándose la edad promedio de las atletas en 3 años y medio.
Hay una sola maratonista que comparte ambos rankings, Verónica Paez, quien, con marcas similares, cayó seis lugares en el ranking entre el 2001 y el 2011.
Fuente: http://www.fcmax.com
jueves, 4 de agosto de 2011
No olvides desayunar!!
RIIINNNGGGG!!!!!!!!! Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: 'Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible'.
Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre.
Desde la sangre le responden: 'Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más'.
El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: 'De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva'. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que 'a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos'.
En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: 'Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel'.
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.
Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.
¿Cómo afecta eso nuestro peso? Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.
Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de 'grasa de reserva' y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
RIIINNNGGGG!!!!!!!!! Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: 'Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible'.
Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre.
Desde la sangre le responden: 'Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más'.
El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: 'De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva'. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que 'a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos'.
En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: 'Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel'.
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.
Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.
¿Cómo afecta eso nuestro peso? Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.
Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de 'grasa de reserva' y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
Ya lo dice el Refrán:
"Desayuna como un Rey
Almuerza como un Burgués
Cena como mendigo."
Y NO COMAS CHATARRA DURANTE EL DÍA, TEN A LA MANO ALGO DE FRUTA POR LAS MAÑANAS Y NUECES Ó MANÍ EN LA TARDE.
"Desayuna como un Rey
Almuerza como un Burgués
Cena como mendigo."
Y NO COMAS CHATARRA DURANTE EL DÍA, TEN A LA MANO ALGO DE FRUTA POR LAS MAÑANAS Y NUECES Ó MANÍ EN LA TARDE.
Buen Provecho!
martes, 24 de mayo de 2011
La importancia de que los niños hagan deporte
La práctica del deporte tiene ventajas tanto en el nivel físico como en el social. Además de que contribuye a evitar el sendentarismo, un factor de riesgo mayor para la salud del niño, el deporte lo ayudará a mejorar sus habilidades sociales. Por lo tanto, el deporte es un aspecto fundamental de la salud física y mental de nuestros hijos.
Hoy en día el deporte ha cobrado una gran importancia, ya que las ventajas del mismo no se circunscriben sólo al aspecto físico, sino también involucran a lo psíquico y social.
Es sabido que la obesidad y el sedentarismo están creciendo a niveles alarmantes. De hecho, en Estados Unidos el sesenta por ciento de la población tiene sobrepeso. No hace falta ser un profesional de la salud para conocer los factores de riesgo para enfermedad cardiovascular (hipertensión arterial, tabaquismo, dislipemias). Pero lo que todo el mundo no sabe es que el sedentarismo es considerado ya como el cuarto factor de riesgo mayor. Por esto es que la práctica deportiva debe ser estimulada por los pediatras desde edades muy tempranas. Así como se recomienda comer sin sal, llevar una alimentación balanceada, cuidarse del sol, etc., los médicos que tienen la posibilidad y responsabilidad de educar en salud no deben perder esta ocasión de generar hábitos saludables.
Pero el deporte no solo produce beneficios físicos, sino que también les permite a los chicos aprender a manejar logros y fracasos. A entender el valor de la práctica y la preparación para mejorar el rendimiento. A entender el concepto de justo e injusto, a aceptar la autoridad adulta e interrelacionarse con distintos grupos sociales y económicos, así como la autodisciplina.
Por otro lado también les hace sentir un lugar de pertenencia, el respeto y confraternidad con el grupo. En definitiva, la actividad física es un medio formativo inmerso en el contexto educativo total y un integrador de la personalidad.
La iniciación deportiva va a depender del crecimiento (en tamaño) y el desarrollo (maduración de funciones) que hacen a la madurez del chico. En líneas generales podemos tomar en consideración lo siguiente:
De los 4 a los 7 años el objetivo será desarrollar la actividad motora (habilidades motoras básicas, coordinación, equilibrio y velocidad), el conocimiento del esquema corporal y la multilateralidad.
De 8 a 9 años se podrá comenzar con la actividad pre deportiva, mini deportes. Esto último les permitirá elegir destrezas que estén de acuerdo con sus aptitudes motrices y funcionales.
De los 10 a los 12 años se puede comenzar a desarrollar la habilidad motora específica, incorporando técnicas y gestos propios de cada deporte.
De los 13 a los 15 ya se puede comenzar el deporte con sus reglas y sesiones de entrenamiento respetando los momentos evolutivos propios de cada chico en particular.
A partir de los 16 ya se puede iniciar la práctica deportiva competitiva.
Por último quiero referirme brevemente a la matro natación, porque es una pregunta muy frecuente que recibimos los pediatras en el consultorio. Es un muy buen estímulo madurativo y algo muy placentero para compartir entre padres e hijos. Pero los chicos no aprenden a nadar y por ende no protege de posibles accidentes.
En conclusión el deporte es una necesidad para nuestros hijos, para lo cual hay que respetar los tiempos madurativos de cada uno de ellos y ayudar a cumplir con las etapas del crecimiento. Disfrutando en todo momento de lo que hacen sin traumas por imposiciones impropias para su edad.
(Fuente: Dr. Santiago Kweitel para el Newsletter Tvcrecer)
La práctica del deporte tiene ventajas tanto en el nivel físico como en el social. Además de que contribuye a evitar el sendentarismo, un factor de riesgo mayor para la salud del niño, el deporte lo ayudará a mejorar sus habilidades sociales. Por lo tanto, el deporte es un aspecto fundamental de la salud física y mental de nuestros hijos.
Hoy en día el deporte ha cobrado una gran importancia, ya que las ventajas del mismo no se circunscriben sólo al aspecto físico, sino también involucran a lo psíquico y social.
Es sabido que la obesidad y el sedentarismo están creciendo a niveles alarmantes. De hecho, en Estados Unidos el sesenta por ciento de la población tiene sobrepeso. No hace falta ser un profesional de la salud para conocer los factores de riesgo para enfermedad cardiovascular (hipertensión arterial, tabaquismo, dislipemias). Pero lo que todo el mundo no sabe es que el sedentarismo es considerado ya como el cuarto factor de riesgo mayor. Por esto es que la práctica deportiva debe ser estimulada por los pediatras desde edades muy tempranas. Así como se recomienda comer sin sal, llevar una alimentación balanceada, cuidarse del sol, etc., los médicos que tienen la posibilidad y responsabilidad de educar en salud no deben perder esta ocasión de generar hábitos saludables.
Pero el deporte no solo produce beneficios físicos, sino que también les permite a los chicos aprender a manejar logros y fracasos. A entender el valor de la práctica y la preparación para mejorar el rendimiento. A entender el concepto de justo e injusto, a aceptar la autoridad adulta e interrelacionarse con distintos grupos sociales y económicos, así como la autodisciplina.
Por otro lado también les hace sentir un lugar de pertenencia, el respeto y confraternidad con el grupo. En definitiva, la actividad física es un medio formativo inmerso en el contexto educativo total y un integrador de la personalidad.
La iniciación deportiva va a depender del crecimiento (en tamaño) y el desarrollo (maduración de funciones) que hacen a la madurez del chico. En líneas generales podemos tomar en consideración lo siguiente:
De los 4 a los 7 años el objetivo será desarrollar la actividad motora (habilidades motoras básicas, coordinación, equilibrio y velocidad), el conocimiento del esquema corporal y la multilateralidad.
De 8 a 9 años se podrá comenzar con la actividad pre deportiva, mini deportes. Esto último les permitirá elegir destrezas que estén de acuerdo con sus aptitudes motrices y funcionales.
De los 10 a los 12 años se puede comenzar a desarrollar la habilidad motora específica, incorporando técnicas y gestos propios de cada deporte.
De los 13 a los 15 ya se puede comenzar el deporte con sus reglas y sesiones de entrenamiento respetando los momentos evolutivos propios de cada chico en particular.
A partir de los 16 ya se puede iniciar la práctica deportiva competitiva.
Por último quiero referirme brevemente a la matro natación, porque es una pregunta muy frecuente que recibimos los pediatras en el consultorio. Es un muy buen estímulo madurativo y algo muy placentero para compartir entre padres e hijos. Pero los chicos no aprenden a nadar y por ende no protege de posibles accidentes.
En conclusión el deporte es una necesidad para nuestros hijos, para lo cual hay que respetar los tiempos madurativos de cada uno de ellos y ayudar a cumplir con las etapas del crecimiento. Disfrutando en todo momento de lo que hacen sin traumas por imposiciones impropias para su edad.
viernes, 13 de mayo de 2011
IMPENSADO: SE CORRIÓ EN BOSTON EL MARATÓN MÁS RÁPIDO DE LA HISTORIA
El lunes 18 de abril de 2011 será recordado como el día en el que se corrió el Maratón más rápido de la historia pero no se lo consideró record del mundo.El keniata Geoffrey Mutai, no es familiar del ganador de Londres, aprovechó un viento de cola de 27 kilómetros por hora para completar la 115ta edición del Maratón de Boston en 2:03:02, 57 segundos por debajo record de Haile Gebreselassie.¿Por qué no se lo considera un record mundial? Más allá del viento a favor, el circuito de Boston presenta más de 3 veces el declive permitido y la largada y la llegada tienen una separación de más de 21 kilómetros. Dos puntos por fuera del reglamento.A pesar de esto, el atleta adidas de 29 años, promedio 2:55 por kilómetro a lo largo de los 42.195, algo asombroso y nunca antes pensado en un circuito tan dificultoso como el de Boston.Mutai no dudo en felicitar al estadounidense Ryan Hall que fue el primero en llevar el ritmo alto a lo largo de los primeros kilómetros y siempre apretó el paso cuando el grupo de punta se acomodaba en un andar más lento en las cuestas que unen Hopkinton con Boston. Los primeros 5 km los pasaron en 14:47, los 10km en 29:05, más de un minuto por debajo del parcial del año pasado. A mitad de carrera el tiempo fue de 1:01:58 y sorprendentemente apretaron el paso en las cuestas, inclusive en la famosa “Heart Break Hill” a falta de 8 kilómetros.Mutai rompió el grupo de punta al marcar un parcial del km 30 al 40 de 28:22 (2:50 x km de promedio) y solo su compatriota, el debutante Mosop le siguió el paso. Recién en los últimos 2 kilómetros Mutai pudo hacer el último sprint y cerrar la segunda mitad con un soberbio 61:04. Mutai, quien se auto entrena en una zona rural cerca de Eldoret, se llevó una bolsa total de 225 mil dólares, la satisfacción de ser el maratonista más rápido de la historia y el sinsabor de quedarse sin el WR.
viernes, 6 de mayo de 2011
Ver nota en www.pagina12.com.ar
Viernes, 6 de mayo de 2011
CARRERA CONTRA EL TIEMPO
MARATONISTA PROFESIONAL DE CARRERAS EXTREMAS, DIANE VAN DEREN FUE SOMETIDA A UNA LOBECTOMIA PARA DETENER LAS CRISIS EPILEPTICAS QUE LA ACECHABAN. LA INTERVENCION LOGRO SU OBJETIVO, PERO SU MEMORIA FUE SERIAMENTE AFECTADA, YA QUE NO TIENE RECUERDOS A CORTO PLAZO Y SU ORGANIZACION DEL TIEMPO ES DIFUSA. CORRER SE CONVIRTIO EN SU REFUGIO, LA PUESTA EN ACTO DE UNA MENTE EN PRESENTE ETERNO.
Por Flor Monfort
Viernes, 6 de mayo de 2011
CARRERA CONTRA EL TIEMPO
MARATONISTA PROFESIONAL DE CARRERAS EXTREMAS, DIANE VAN DEREN FUE SOMETIDA A UNA LOBECTOMIA PARA DETENER LAS CRISIS EPILEPTICAS QUE LA ACECHABAN. LA INTERVENCION LOGRO SU OBJETIVO, PERO SU MEMORIA FUE SERIAMENTE AFECTADA, YA QUE NO TIENE RECUERDOS A CORTO PLAZO Y SU ORGANIZACION DEL TIEMPO ES DIFUSA. CORRER SE CONVIRTIO EN SU REFUGIO, LA PUESTA EN ACTO DE UNA MENTE EN PRESENTE ETERNO.
Por Flor Monfort
Diane van Deren refuta aquella verdad cortazariana que dice que no hay palabra más mentirosa como “ahora”. Me dice “ahora somos tú y yo”, reforzando esa idea de presente permanente en el que vive. Pero veamos quién es ella: maratonista profesional de alto riesgo, tiene 52 años y hace catorce le practicaron una lobectomía para terminar con los episodios de epilepsia que la atacaban entre 3 y 5 veces por semana. “Me levantaron la tapa del cerebro, detectaron el tejido dañado, lo sacaron todo y volvieron a coser mi cabeza”, explica. Las crisis efectivamente terminaron, pero otra dimensión del tiempo empezó a correr en su vida. Diane vive en una especie de “ahora” continuado, incapaz de retener los sucesos ocurridos en el pasado cercano y sumergida en una bruma respecto de recuerdos más alejados; es una inconsciente del tiempo que se repliega una y otra vez sobre el presente. “Para mí todo es ahora”, repite, como su mantra.
–¿Cómo era su vida antes de que te diagnosticaran epilepsia?
–Era una tenista profesional, esposa con dos hijos. Estaba en forma, trataba mi cuerpo como si fuera un templo, me sentía muy fuerte, muy ágil, no bebía ni tomaba drogas, llevaba una vida muy sana, y podía ser la madre que yo quería ser para mis chicos. Cuando me diagnosticaron epilepsia tenía 25 años. A las dos semanas de mi tercer embarazo empezaron a ocurrir los ataques, que se pusieron peor a lo largo de los años y como madre era muy difícil, porque mi rol se revirtió: ahora mis hijos se ocupaban de mí, tuvieron que crecer rápido para poder cuidarme; yo no sabía si manejando me podía agarrar una crisis, y aunque seguía ocupándome de todo, el miedo a lo desconocido era total, terrorífico.
Ese terror, sin embargo, se aplacaba cuando Diane salía a correr. “Era y sigue siendo mi terapia”, cuenta, pero en aquellos momentos en que sentía el aura de la epilepsia rondando su cuerpo, alcanzar velocidad gracias a la fuerza y el impulso de sus piernas era una manera de frenar el embate de la enfermedad, que le endurecía los músculos y la sacudía con violentos espasmos, que muchas veces la medicación no lograban atenuar.
Luego del diagnóstico y de la odisea de vivir en la enfermedad que también la ataba al paso del tiempo pero de un modo mucho más perverso –“no podía ni darme un baño de inmersión sola”–, la posibilidad de una operación le cambió la perspectiva. “Antes de la cirugía yo tenía que asegurarme ciento por ciento de que era candidata. No todos los epilépticos lo son, sino muy pocos. Si podés controlar los ataques con fármacos, entonces no querés tener esta cirugía, pero para mí eso no funcionaba, así que me quedé sin opciones. Me pusieron 63 electrodos adentro del cráneo, y me dijeron bueno, ahora tené un ataque. Me sacaron la medicación y efectivamente tuve un ataque de epilepsia, y el doctor pudo ver en qué parte del cerebro se originaba. Venía de un solo lugar, estaba enfocado, entonces era operable. Cuando detectaron este punto en mi cerebro, supe que había hecho mi trabajo.”
–¿Cómo es ir a una cirugía de cerebro?
–Es como ir a la guerra. Hay muchos riesgos, pero para mí era una oportunidad de superar mi condición, así que abrieron la parte derecha de mi cabeza y cuando miraron el cerebro, la parte de donde venían los ataques, tenía otro color; no era ese rojo vivo, sino más bien grisáceo. Y ahí el médico decidió cuánto sacar, y extirpó el tamaño de un kiwi. Mi último ataque fue la noche anterior a la cirugía.
–Es decir que la cirugía fue exitosa.
–Sí, a pesar de que al cerebro no le gusta que lo anden toqueteando. Yo vi cómo le hacían esta cirugía a otro paciente: mi médico me dejó observar, y te quiero decir que el cerebro es hermoso, es tan vibrante, y ver cómo la medicina me curó a mí me emociona a tal punto que quiero contárselo a todo el mundo.
Sin embargo, se calló. Diane no quería contarle a nadie lo que había pasado y decidió volver al ruedo sin declaraciones. “No quería ser discriminada”, comenta, sin aportarle ningún valor particular al hecho de ser mujer sino al de transitar un ambiente competitivo, donde ella siempre fue una ganadora. Apenas terminó el reposo, Diane empezó a entrenar nuevamente y quiso redescubrirse en su pasión, esa que le alejaba los fantasmas de una nueva crisis cuando todavía era epiléptica. Correr sin parar, sentirse fuerte: desde entonces correr fue para ella mucho más que antes.
“Yo supe desde muy chica que era diferente, me acuerdo hablando con mi papá, estaba en tercer grado, y le dije yo soy distinta que los demás. Puedo correr más rápido, tirar la pelota, patearla mejor que las chicas pero también mejor que los chicos. Y mi papá me dijo: ‘Ese es tu don, y tenés que usarlo al máximo’. Así que cuando crecí no me importaba si jugaba tenis con un hombre o con una mujer, dejaba ahí todo porque tenía pasión por el deporte. Claro que no me imaginaba que este don iba a salvarme la vida en un punto, no sólo antes de la operación, cuando lograba alejar los ataques, sino después y ahora, cuando correr acompaña a mi mente, y no es mi mente la que está tratando de encajar en ningún lado.”
–¿Es difícil para una mujer ser atleta profesional?
–Mmmm, es la única forma de vida que conozco. Me gusta decir que una mujer puede ser fuerte, no tiene que quedarse envuelta en cómo debería verse una mujer, porque la belleza está adentro. Ser una atleta profesional implica muchas presiones: yo dejé el colegio rápido para jugar profesionalmente al tenis, tenía 17 años, tuve que entrenar muy duro... Lo cierto es que si respetás tu cuerpo y entrenás correctamente, tus resultados serán mejores al margen de todas las presiones que puedas tener y al margen de la disciplina que elijas en tu vida.
–¿Qué pasó después de la cirugía?
–Significó un impacto enorme. Yo tengo una discapacidad, porque tengo una lesión en el cerebro. La lesión no se ve, como alguien que le falta una pierna o un brazo, y tengo que lidiar con varias cosas: la pérdida de memoria inmediata, la pérdida de memoria inmediata, la pérdida de memoria inmediata (risas).
–¡Me agarró! Pensé que hablaba en serio...
–¡Tenemos que grabar esto y subirlo a Youtube! Bueno, te decía, con la lesión en el cerebro, yo tengo muchas desventajas, me cuesta recordar números y fechas, y para prepararme para viajar me fatigo mucho, me altero, implica mucho trabajo para mi cabeza: mantenerme enfocada para llegar a ese evento, por eso tengo que hacer tantos deberes antes de la carrera, y cuando corro no puedo ni leer un mapa. He perdido visión periférica, de manera que si alguien levanta una bandera más arriba para marcar un sendero, y yo estoy mirando para abajo, me pierdo. De manera que siempre tengo que estar mirando todo, mirando a los otros corredores, para que ellos me ayuden a ver el camino. Y eso también me pasa un poco en la vida, aunque lo que más me gusta es confiar en mí misma. Y aunque me pierda, que me pasa todo el tiempo, está bien, porque estoy corriendo. Me encanta lo que hago, me hace sentir viva, en presente continuo.
Ese presente continuo en el que vive Diane es inquietante no sólo frente a ella, su mirada poderosa, enfocada, el silencio que genera cuando está pensando y uno se pregunta cómo y dónde busca las palabras, de dónde las saca, cómo se sumerge en ese cerebro único y misterioso que tiene. Si la ciencia asegura que sólo conoce el 10 por ciento de la actividad cerebral, nos preguntamos con ella si no le habrán sacado ese único porcentaje y ella, que desborda sentido del humor, se ríe y después se pone seria, como olvidando, u olvidando realmente, no se sabe. La capacidad de olvidar, que en ella es involuntaria, podría salvar a cualquier amante del procedimiento que en la película “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos” borraba las huellas del amado, en esa foto borrosa que provoca la mente metiendo y sacando al otro que se pretende olvidar, pero también allí su desgracia: ¿qué sería del arte sin memoria?, ¿qué sería de los pueblos, qué sería del mundo? Diane no lo sabe, sólo conoce el cassette que se imprime en su cabeza, y tampoco puede describirlo bien, y tampoco recuerda cómo era antes. En su caso, correr pone en un acto físico lo que su mente hace con piruetas: la impulsa para adelante, a ese presente eterno que ella surfea con tendones de acero, bajo temperaturas imposibles, superando, como ella misma percibía en su infancia, a hombres y mujeres.
–¿El daño cerebral que sufrió la hizo más resistente para soportar estas carreras extremas?
–Siempre fui muy resistente pero ahora mis capacidades brillan por la gratitud. Así que es un sentimiento diferente.
–¿Cómo hace para soportar esas temperaturas? ¿Llora, grita, insulta, reza?
–Lloro al final porque siempre es un buen sentimiento. Soy humana, he fracasado, eso no significa que haya abandonado alguna vez, sino que crecí y toda experiencia hace que valga la pena tanto más la próxima carrera. Durante estos eventos extremos me encanta probarme, y me gusta cuando yo puedo tener el control sobre ellos, porque cuando tenía ataques perdía el control. Eso es lo que más me gusta de estas carreras: estamos yo y la montaña, y la montaña es mucho más grande que yo, y sin embargo está ese respeto mutuo.
–¿Cómo es la carrera que viene a correr acá?
–Estoy muy entusiasmada. Me encanta conocer el mundo, siendo una atleta profesional de North Face tengo estas oportunidades y tengo amigos en todos lados, ahora hay varios de ellos acá, que escalaron el Aconcagua conmigo recientemente. Para mí estar con ellos en su país es un honor. En Salta competiremos hombres y mujeres, cada uno en su categoría pero todos por lo mismo. Son 80 kilómetros, se hace en un día.
–Habiendo corrido maratones de ocho días, arrastrando trineos de 20 kilos, esta es más bien sencilla...
–No. Cada carrera la trato como si fuera la primera, porque una vez que estás demasiado confiada, suceden los accidentes. Cualquier cosa puede pasar en la montaña o cuando estás corriendo, y nunca sabés hasta que largás, y lo que pasa de ahí en más es misterio.
–¿Me podés contar algo que te haya pasado en la montaña que no le hayas contado nunca a nadie?
–Mmm, sos buena. Creo que esto nunca lo conté, aunque ya sabés, no puedo asegurarlo. Si ya hubiera pasado la carrera te diría que nos tomemos un vino, seguro que te convenzo de subir al Aconcagua (risas). Bueno, te voy a contar una cosa que me viene a la mente ahora, que se destaca en mi mente ahora. Fue cuando corrí el Yukon de 300 millas, 420 kilómetros, hace tres años. Es el evento más frío y extremo del mundo porque la temperatura al momento de la largada es de 50 grados bajo cero, así que moverse es la forma de mantenerse viva. Recuerdo que a las 250 millas me dolían tanto las piernas, se habían inflado, eran como el doble de mis piernas reales, me sangraban los pies del desgaste de correr y de tironear el trineo con las provisiones, tenía moretones en los brazos de los palos porque el piso estaba helado. El dolor en mis piernas era fatal. Yo recaudo fondos para un hospital en Denver, y una vez hablé con un paciente que estaba en silla de ruedas y no se podía mover ni sentir nada del cuello para abajo. Y cuando estaba en ese sendero, que todo me dolía tanto, me acordé de él y pensé “Ah, pero yo puedo sentir dolor y él no”. Entonces le di la bienvenida a ese dolor, porque me sentí agradecida de poder sentirlo. Esta es una de las imágenes que te puedo dar. Al final de ese evento me dieron ganas de contarle la fortaleza que me dio, y eso me quedó grabado en la mente, eso sí.
–¿Fue la carrera más dura de su vida?
–Sí, no fue la más larga pero sin duda fue la más difícil.
Para los que la conocimos en este viaje, la historia de Diane dispara miles de referencias, preguntas sobre el tiempo e inquietudes sobre la vida práctica: ¿puede tomar un compromiso si después se olvida de sus cláusulas?, ¿la pulsión de correr para adelante la convierte en una especie de Forrest Gump en versión femenina? ¿Funes el memorioso es su opuesto filosófico o apenas un chiste de mal gusto? Así como en la pista tiene referencias que la ayudan a encontrar el camino, en la vida real su familia construyó un mundo lleno de señales fluorescentes, una casa llena de fotos que invitan a los recuerdos y un ritual de sentarse frente a las imágenes y repetir cada escena. Cuando se la consulta sobre un recuerdo personal tan intenso que no podría borrarse jamás, Diane habla de uno de sus hijos, quien fue soldado en Irak. “El me dijo que aprendió mucho de mí como atleta profesional, en la preparación, la disciplina, la concentración y sobre todo en el plan de juego. Esto significó mucho para mí, porque a lo mejor es eso lo que lo mantuvo con vida: estuvo enfocado, no se distrajo y su meta era volver a casa.”
–¿Cómo se sintió cuando su hijo se fue a Irak?
–Me daba miedo. El y yo hablamos de eso antes de que se fuera. Cuando nos despedimos me dijo “no te preocupes por mí, voy a estar bien”, que es exactamente lo mismo que yo les digo a mi marido y a mis chicos cuando me voy a correr los más extremos eventos del mundo. El trató de consolarme pero es distinto cuando tu hijo se va a la guerra, así que yo le dije que él tenía una tarea, y que independientemente del precio que tuviera que pagar, es decir, matar gente, su meta tenía que ser volver a casa. Como madre, decirle eso a tu hijo, que está bien que mate a alguien antes de que lo maten a él, es bastante terrible. Lloré mucho, pero quería que mi hijo volviera a casa. Así que correr carreras fue una distracción fantástica cuando mi hijo estaba en Irak, porque yo no puedo concentrarme en dos cosas a la vez, tiene que ser una sola.
–¿Cuánto tiempo estuvo en Irak?
–Cuarenta y seis meses. Por suerte ya no es marino, trabaja con mi esposo en casa, así que yo puedo descansar y ellos me tienen que bancar a mí.
–¿Cómo es su entrenamiento diario?
–Vivimos en un campo, en Colorado, cerca de las montañas. Me levanto a las 4 de la mañana, voy a trabajar: trabajar para mí es correr en las montañas. Es una tarea maravillosa pero a veces es cansadora. Entreno entre 4 y 6 horas por día, es mi pasión.
–¿Tiene otras pasiones inconclusas?
–Me gustaría cantar más, tener más tiempo para la música porque me fascina. Me encanta hablar, les abro los brazos a las oportunidades. Y quiero escribir un libro y dar un mensaje: que no hay una montaña lo suficientemente alta que no pueda afrontarse. Quiero contar mi viaje de una forma personal, pero que cualquiera pueda conectarse con mi experiencia. Mi libro se trataría de vivir la vida en el momento, que es lo único que yo puedo hacer. Y me gusta el lugar donde trabajás, entiendo el mensaje: bien por ocuparse de las mujeres.
* The North Face Endurance Challenge se corre el 7 de mayo en Salta.
sábado, 30 de abril de 2011
¿Habrá que cambiar los cálculos?
Cada vez que se realiza un maratón como el de este domingo en Londres se ve a miles de personas que, en su gran mayoría, se suman a una larga hilera por diversión o por el afán por mantenerse en forma.
Pero los corredores profesionales que también participan enfrentan uno de los desafíos más imponentes en el terreno deportivo: conseguir bajar la marca de dos horas en ese tipo de competencia.
En otras palabras: un maratón de 41,2 kilómetros en menos 120 minutos. Sólo pensarlo quita la respiración.Los expertos están divididos sobre si realmente es posible semejante hazaña desde el punto de vista científico.
Para algunos es el gran récord deportivo que aún debe ser batido; para otros es algo que se encuentra más allá del límite de la resistencia humana y, por lo tanto, es una empresa inalcanzable. ¿Pero podría ocurrir en las Olimpíadas de 2012 en Londres?
El corredor que ostenta actualmente el récord mundial, el etíope Haile Gebrselassie, quien corrió la maratón de Berlín de 2008 en un tiempo de2:03:59, no tiene dudas de que podrá lograrse. Aunque dice que no será en lospróximos años, ni en los siguientes Juegos Olímpicos.
"Probablemente haya que esperar 20 o 25 años para ver el primer maratón completado en menos de dos horas, pero definitivamente sucederá", asegura Geberselassie.La mejor corredora británica y la mujer que ostenta el récord femenino, Paula Radcliffe, está de acuerdo.
"Los récords están para batirse y los deportistas van por ellos, pero alguien va a tener que trabajar muy duro y correr muy deprisa para superar la marca en maratones. Se necesita este tipo de mentalidad", afirma Radcliffe.El mero pensamiento de que es posible batir el récord entusiasma a las jóvenes generaciones de atletas.
¿La nueva generación?
El etíope Haile Gebrselassie dice que, por ahora, no parece posible reducir el tiempo a menos de dos horas.
Sin embargo, para el keniano de 24 años Sammy Wanjiru, quien obtuvo la medalla de oro en las Olimpíadas de Pekín tras completar el maratón en 2:06:32, bajar la marca de dos horas va mucho más allá de sus posibilidades."Para mí es imposible correr un maratón en menos dos horas, pero sí es posible hacerlo en dos horas y dos minutos. Quizás una nueva generación de atletas más potentes pueda batir el récord. Pero en en la actual no parece haber nadie capaz de conseguirlo".
Otro escéptico es Glenn Latimer, uno de los principales especialistas en rendimiento en maratones de Estados Unidos. No cree que pueda verlo mientras esté vivo: "A lo mejor es porque soy viejo, pero no creo que ocurra en mucho, mucho tiempo".
"Observas a esos grandes atletas de cerca, por ejemplo un corredor tan bueno como Haile Gebrselassie, y puedes ver el sufrimiento. Se ve magnífico durante 32, 33, 35 kilómetros; luego el cuerpo empieza a desmoronarse y mantener el ritmo es durísimo", afirma.
Tanto Wanjiru como Latimer creen que el récord caerá en dos horas y dos minutos y que en ese punto se estabilizará.
Límite de capacidad humana
Los científicos especializados en deportes no parecen ponerse de acuerdo sobre dónde se encuentra el límite de la capacidad humana.
Para algunos, el récord de Haile Gebrselassie se encuentra bastante cerca, pero para otros hay todavía mucho camino por recorrer.Analizar la progresión de las marcas en maratones resulta fascinante.
"Los récords están para batirse y los deportistas van por ellos, pero alguien va a tener que trabajar muy duro y correr muy deprisa para superar la marca en maratones. Se necesita este tipo dementalidad"
Paula Radcliffe, récord de maratón femenino
Reducir el récord de 2:16 a 2:12 tomó siete años; de 2:12 a 2:08, 19 años, y recortarlo de 2:08 a la actual marca de 2:03:59, 24 años.
Extrapolando todos estos datos, François Peronnet, profesor de la Universidad de Montreal, calcula que en 2028 podrá completarse, por primera vez, un maratón en dos horas.
Cuando se logre, supondrá que el autor de la hazaña habrá recorrido cada kilómetro en dos minutos y 51 segundos.
En lo que sí están de acuerdo los expertos es que, para completar un maratón en menos de dos horas, es necesaria una combinación perfecta de distintos factores.
De forma que si el día de la competencia "una de las variables no se cumple, no se logrará superar la marca", dice Gebrselassie.
Combinación perfecta
Primero se necesitará un deportista de élite que se encuentre en su mejor momento físicos, probablemente uno del este de África.
Segundo, tendrá que producirse en una pista plana y rápida, como las de Berlín, Londres o Rotterdam. En Berlín, por ejemplo, se han marcado cuatro récords en la última década.
Correr 41,2 kilómetros en menos de dos horas requiere una combinación perfecta de distintas variables.En tercer lugar, deberá haber buenas condiciones climáticas. Esto significa que no haya viento y que las temperaturas se encuentren entre diez y 15 grados.
En cuarto lugar será imprescindible que en la vanguardia haya corredores con un buen ritmo, que lleven a la élite a la velocidad adecuada.
Finalmente hará falta dinero.
A medida que el maratón se acerque a la marca mágica, los organizadores de las carreras lanzarán cuantiosos incentivos financieros para animar a los atletas a superar lo "imposible". La primera persona que corra en menos de dos horas y entré en el libro de los récords será muy rica.
Radcliffe sabe bien cómo ayuda una combinación perfecta de factores. En 2003, pulverizó en Londres el récord de un maratón femenino que ella misma había marcado el año anterior, al establecer la nueva marca de 2:15:25."Sentía como si todo fluyera sin necesidad de forzar nada. Nada me dolía. No pensaba, simplemente corría. Era como mi segunda naturaleza; me había entrenado tan duramente para ello que el día de la carrera me pareció más fácil que toda la preparación que había hecho", recuerda la atleta británica.
¿Corredor etíope?
Pero en el círculo de los corredores se especula con que el primer maratón de dos horas será conseguido por un deportistas de Etiopía, Eritrea o Kenia.
¿Por qué? Etiopía, por ejemplo, cuenta con algunos de los mejores corredores y entrenadores del mundo. Es uno de los países más pobres del planeta, pero tiene un gran trayectoria en lo que a maratones se refiere.
Atletas como Abebe Bikila, Mamo Wolde, Miruts Yifter, Kenenisa Bekele y el propio Gebrselassie, a quien se conoce como el "pequeño emperador", se han formado en las pistas etíopes."Observas a esos grandes atletas de cerca, por ejemplo un corredor tan bueno como Haile Gebrselassie, y puedes ver el sufrimiento. Se ve magnífico durante 32, 33, 35 kilómetros; luego el cuerpo empieza a desmoronarse y mantener el ritmo es durísimo" Glenn Latimer, especialista en rendimiento en maratones.
La mayoría de ellos empezó a correr poco tiempo después de aprender a caminar. Gebrselassie, quien nació en una zona rural, corría cada día diez kilómetros o más en su camino de ida y vuelta a la escuela. No había otra forma de transporte para llegar hasta allí.
Si añadimos a la altitud (la capital Adis Abeba se encuentra a 2.500 metros sobre el nivel del mar), una dieta a base de comida orgánica, el buen clima y una extraordinaria ética del trabajo, podemos entender por qué los corredores etíopes tienen tanto éxito.
Para la élite de los aletas provenientes del país africano, la vida es casi monástica: correr, comer, dormir. Y después: correr, comer, dormir. Hay poco tiempo para hacer otra cosa.
Su dedicación y su disciplina es, a la vez, profundamente inspiradora. Muchos de ellos sienten que es un deber nacional mantener a Etiopía en lo alto de la lista de los campeones de carreras de larga distancia en el mundo.
Si en 20 años un maratón logra ser completado en un récord de 1:59:59, probablemente no sorprenda que lo consiga un atleta etíope.
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110413_maraton_se_puede_correr_dos_horas_pl.shtml
Una nota donde se pronostica que se tardarán 20 años en bajar las 2 horas en Maratón. Pero al dia siguiente, 2 keniatas rozaron 2h03m en Boston, casi 1 minuto el récord de 2h03m59s de Haile Gebrselassie.
Correr un maratón en menos dos horas: ¿misión imposible?
Chris Dennis BBC
Correr un maratón en menos dos horas: ¿misión imposible?
Chris Dennis BBC
Cada vez que se realiza un maratón como el de este domingo en Londres se ve a miles de personas que, en su gran mayoría, se suman a una larga hilera por diversión o por el afán por mantenerse en forma.
Pero los corredores profesionales que también participan enfrentan uno de los desafíos más imponentes en el terreno deportivo: conseguir bajar la marca de dos horas en ese tipo de competencia.
En otras palabras: un maratón de 41,2 kilómetros en menos 120 minutos. Sólo pensarlo quita la respiración.Los expertos están divididos sobre si realmente es posible semejante hazaña desde el punto de vista científico.
Para algunos es el gran récord deportivo que aún debe ser batido; para otros es algo que se encuentra más allá del límite de la resistencia humana y, por lo tanto, es una empresa inalcanzable. ¿Pero podría ocurrir en las Olimpíadas de 2012 en Londres?
El corredor que ostenta actualmente el récord mundial, el etíope Haile Gebrselassie, quien corrió la maratón de Berlín de 2008 en un tiempo de2:03:59, no tiene dudas de que podrá lograrse. Aunque dice que no será en lospróximos años, ni en los siguientes Juegos Olímpicos.
"Probablemente haya que esperar 20 o 25 años para ver el primer maratón completado en menos de dos horas, pero definitivamente sucederá", asegura Geberselassie.La mejor corredora británica y la mujer que ostenta el récord femenino, Paula Radcliffe, está de acuerdo.
"Los récords están para batirse y los deportistas van por ellos, pero alguien va a tener que trabajar muy duro y correr muy deprisa para superar la marca en maratones. Se necesita este tipo de mentalidad", afirma Radcliffe.El mero pensamiento de que es posible batir el récord entusiasma a las jóvenes generaciones de atletas.
¿La nueva generación?
El etíope Haile Gebrselassie dice que, por ahora, no parece posible reducir el tiempo a menos de dos horas.
Sin embargo, para el keniano de 24 años Sammy Wanjiru, quien obtuvo la medalla de oro en las Olimpíadas de Pekín tras completar el maratón en 2:06:32, bajar la marca de dos horas va mucho más allá de sus posibilidades."Para mí es imposible correr un maratón en menos dos horas, pero sí es posible hacerlo en dos horas y dos minutos. Quizás una nueva generación de atletas más potentes pueda batir el récord. Pero en en la actual no parece haber nadie capaz de conseguirlo".
Otro escéptico es Glenn Latimer, uno de los principales especialistas en rendimiento en maratones de Estados Unidos. No cree que pueda verlo mientras esté vivo: "A lo mejor es porque soy viejo, pero no creo que ocurra en mucho, mucho tiempo".
"Observas a esos grandes atletas de cerca, por ejemplo un corredor tan bueno como Haile Gebrselassie, y puedes ver el sufrimiento. Se ve magnífico durante 32, 33, 35 kilómetros; luego el cuerpo empieza a desmoronarse y mantener el ritmo es durísimo", afirma.
Tanto Wanjiru como Latimer creen que el récord caerá en dos horas y dos minutos y que en ese punto se estabilizará.
Límite de capacidad humana
Los científicos especializados en deportes no parecen ponerse de acuerdo sobre dónde se encuentra el límite de la capacidad humana.
Para algunos, el récord de Haile Gebrselassie se encuentra bastante cerca, pero para otros hay todavía mucho camino por recorrer.Analizar la progresión de las marcas en maratones resulta fascinante.
"Los récords están para batirse y los deportistas van por ellos, pero alguien va a tener que trabajar muy duro y correr muy deprisa para superar la marca en maratones. Se necesita este tipo dementalidad"
Paula Radcliffe, récord de maratón femenino
Reducir el récord de 2:16 a 2:12 tomó siete años; de 2:12 a 2:08, 19 años, y recortarlo de 2:08 a la actual marca de 2:03:59, 24 años.
Extrapolando todos estos datos, François Peronnet, profesor de la Universidad de Montreal, calcula que en 2028 podrá completarse, por primera vez, un maratón en dos horas.
Cuando se logre, supondrá que el autor de la hazaña habrá recorrido cada kilómetro en dos minutos y 51 segundos.
En lo que sí están de acuerdo los expertos es que, para completar un maratón en menos de dos horas, es necesaria una combinación perfecta de distintos factores.
De forma que si el día de la competencia "una de las variables no se cumple, no se logrará superar la marca", dice Gebrselassie.
Combinación perfecta
Primero se necesitará un deportista de élite que se encuentre en su mejor momento físicos, probablemente uno del este de África.
Segundo, tendrá que producirse en una pista plana y rápida, como las de Berlín, Londres o Rotterdam. En Berlín, por ejemplo, se han marcado cuatro récords en la última década.
Correr 41,2 kilómetros en menos de dos horas requiere una combinación perfecta de distintas variables.En tercer lugar, deberá haber buenas condiciones climáticas. Esto significa que no haya viento y que las temperaturas se encuentren entre diez y 15 grados.
En cuarto lugar será imprescindible que en la vanguardia haya corredores con un buen ritmo, que lleven a la élite a la velocidad adecuada.
Finalmente hará falta dinero.
A medida que el maratón se acerque a la marca mágica, los organizadores de las carreras lanzarán cuantiosos incentivos financieros para animar a los atletas a superar lo "imposible". La primera persona que corra en menos de dos horas y entré en el libro de los récords será muy rica.
Radcliffe sabe bien cómo ayuda una combinación perfecta de factores. En 2003, pulverizó en Londres el récord de un maratón femenino que ella misma había marcado el año anterior, al establecer la nueva marca de 2:15:25."Sentía como si todo fluyera sin necesidad de forzar nada. Nada me dolía. No pensaba, simplemente corría. Era como mi segunda naturaleza; me había entrenado tan duramente para ello que el día de la carrera me pareció más fácil que toda la preparación que había hecho", recuerda la atleta británica.
¿Corredor etíope?
Pero en el círculo de los corredores se especula con que el primer maratón de dos horas será conseguido por un deportistas de Etiopía, Eritrea o Kenia.
¿Por qué? Etiopía, por ejemplo, cuenta con algunos de los mejores corredores y entrenadores del mundo. Es uno de los países más pobres del planeta, pero tiene un gran trayectoria en lo que a maratones se refiere.
Atletas como Abebe Bikila, Mamo Wolde, Miruts Yifter, Kenenisa Bekele y el propio Gebrselassie, a quien se conoce como el "pequeño emperador", se han formado en las pistas etíopes."Observas a esos grandes atletas de cerca, por ejemplo un corredor tan bueno como Haile Gebrselassie, y puedes ver el sufrimiento. Se ve magnífico durante 32, 33, 35 kilómetros; luego el cuerpo empieza a desmoronarse y mantener el ritmo es durísimo" Glenn Latimer, especialista en rendimiento en maratones.
La mayoría de ellos empezó a correr poco tiempo después de aprender a caminar. Gebrselassie, quien nació en una zona rural, corría cada día diez kilómetros o más en su camino de ida y vuelta a la escuela. No había otra forma de transporte para llegar hasta allí.
Si añadimos a la altitud (la capital Adis Abeba se encuentra a 2.500 metros sobre el nivel del mar), una dieta a base de comida orgánica, el buen clima y una extraordinaria ética del trabajo, podemos entender por qué los corredores etíopes tienen tanto éxito.
Para la élite de los aletas provenientes del país africano, la vida es casi monástica: correr, comer, dormir. Y después: correr, comer, dormir. Hay poco tiempo para hacer otra cosa.
Su dedicación y su disciplina es, a la vez, profundamente inspiradora. Muchos de ellos sienten que es un deber nacional mantener a Etiopía en lo alto de la lista de los campeones de carreras de larga distancia en el mundo.
Si en 20 años un maratón logra ser completado en un récord de 1:59:59, probablemente no sorprenda que lo consiga un atleta etíope.
Fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/04/110413_maraton_se_puede_correr_dos_horas_pl.shtml
martes, 7 de diciembre de 2010
ESGUINCE DE TOBILLO:
Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su deporte durante un período variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.
Tipos de esguinces de tobillo:
• Esguinces de primer grado : son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
• Esguinces de segundo grado : los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un período de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
• Esguinces de tercer grado : son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen .
Tratamiento:
- Técnicas manuales osteopáticas
- Reposo
- Calzado con un buen contrafuerte
- Crioterapia 30 minutos ¾ veces por día
- Estiramiento
- Plantillas biomecánicas
- Terapia Física/Kinesiología
- Compresión y elevación
Los esguinces del tobillo resultan del desplazamiento hacia dentro o hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo. El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su deporte durante un período variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.
Tipos de esguinces de tobillo:
• Esguinces de primer grado : son el resultado de la distensión de los ligamentos que unen los huesos del tobillo. La hinchazón es mínima y el paciente puede comenzar la actividad deportiva en dos o tres semanas.
• Esguinces de segundo grado : los ligamentos se rompen parcialmente, con hinchazón inmediata. Generalmente precisan de un período de reposo de tres a seis semanas antes de volver a la actividad normal.
• Esguinces de tercer grado : son los más graves y suponen la rotura completa de uno o más ligamentos pero rara vez precisan cirugía. Se precisan ocho semanas o más para que los ligamentos cicatricen .
Tratamiento:
- Técnicas manuales osteopáticas
- Reposo
- Calzado con un buen contrafuerte
- Crioterapia 30 minutos ¾ veces por día
- Estiramiento
- Plantillas biomecánicas
- Terapia Física/Kinesiología
- Compresión y elevación
jueves, 15 de julio de 2010
Embarazada de siete meses corrió 10K en 45 minutosPoseedora del actual récord mundial femenino de los 42 kilómetros con sus dos horas; quince minutos y veinticinco segundos de Londres 2003 y ganadora del Maratón de Nueva York en tres oportunidades -2004; 2007 y 2008-, la atleta olímpica británica Paula Radcliffe participó en una prueba en las calles de Leeds cuya recaudación se destinó íntegramente a la fundación Jane Tomilson que lucha contra el cáncer infantil. Esta vez no subió a la cima del podio aunque igual se trató de una proeza deportiva porque, a pesar de transitar su séptimo mes de embarazo, corrió los diez kilómetros en 45 minutos y 35 segundos.
Quince minutos más que la plusmarca femenina de este circuito inglés que ella estableció con sus treinta minutos y veintiun segundos de 2003, fue la segunda competencia que lleva a cabo a poco meses de dar a luz como lo hizo tres meses antes del nacimiento de su primogénita Isla. La carrera congregó a un total de 11 mil inscriptos que aportaron su granito de arena que ascendió a casi dos millones de libras esterlinas.
“A pesar del avanzado estado de gestación continúo entrenando porque quiero estar presente en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y me siento bien, además Janes Tomilson fue una gran amiga y un ejemplo, es un honor formar parte de esta prueba que lleva su nombre, ella falleció a raíz de un cáncer y nos dejó el legado de estos eventos deportivos para reunir fondos que sirven para solventar la lucha contra esta enfermedad”, explicó la campeona mundial de 36 años en declaraciones publicadas por Daily Mail.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Recomendación de lectura de El Grupo:
De qué hablo cuando hablo de correr
Andanzas
por Haruki Murakami
Tusquets Editores
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"Para mí, correr, al tiempo que un ejercicio provechoso, ha sido también una metáfora útil. A la par que corría día a día, o a la vez que iba participando en carreras, iba subiendo el listón de los logros y, a base de irlo superando, el que subía era yo. O, al menos, aspirando a superarme, me iba esforzando día a día para conseguirlo.
No soy un gran corredor. Mi nivel es extremadamente corriente (por no decir mediocre). Pero eso no es en absoluto importante. Lo importante es ir superándose, aunque sólo sea un poco, con respecto al día anterior. Porque si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro que el tú de ayer.
Cuando digo que corro todos los días, hay gente que se admira de ello. A veces me dicen: «Menuda fuerza de voluntad tienes, ¿eh?». Por supuesto me alegra que me elogien. Es mucho mejor a que te denuesten. Pero, a mi parecer, tener fuerza de voluntad no significa que uno consiga todo lo que quiere. El mundo no es tan sencillo.
Que yo lleve corriendo de este modo más de veinte años supongo que se debe, en definitiva, a que esa actividad va con mi carácter. O, al menos, a que no me causa tanto sufrimiento. Al ser humano no le cuesta proseguir con algo que le gusta, pero sí con algo que no le gusta.
En general, para los que no formamos parte de la elite, una victoria o una derrota en particular no es crucial.
Precisamente porque el maratón es una prueba dura, y precisamente porque nos atrevemos a arrostrar esa dureza, podemos experimentar la sensación de estar vivos.
Es muchísimo mejor vivir diez años de vida con intensidad y perseverando en un firme objetivo, que vivir esos diez años de un modo vacuo y disperso. Y yo pienso que correr me ayuda a conseguirlo.
No soy ni un joven que sólo piensa en desafiar récords ni una máquina inorgánica. Sólo soy un escritor que, consciente de sus limitaciones, intenta prolongar un poco más, aunque sólo sea un poco, sus habilidades y su vitalidad.
Así es la escuela. Lo más importante que aprendemos en ella es que las cosas más importantes no se pueden aprender allí.
Si algún día quisieran grabarme un epitafio y pudiera elegir yo las palabras, me gustaría que dijera lo siguiente:
HARUKI MURAKAMI
Escritor (y corredor)
(1949-20**)
Al menos aguantó sin caminar hasta el final"
No soy un gran corredor. Mi nivel es extremadamente corriente (por no decir mediocre). Pero eso no es en absoluto importante. Lo importante es ir superándose, aunque sólo sea un poco, con respecto al día anterior. Porque si hay un contrincante al que debes vencer en una carrera de larga distancia, ése no es otro que el tú de ayer.
Cuando digo que corro todos los días, hay gente que se admira de ello. A veces me dicen: «Menuda fuerza de voluntad tienes, ¿eh?». Por supuesto me alegra que me elogien. Es mucho mejor a que te denuesten. Pero, a mi parecer, tener fuerza de voluntad no significa que uno consiga todo lo que quiere. El mundo no es tan sencillo.
Que yo lleve corriendo de este modo más de veinte años supongo que se debe, en definitiva, a que esa actividad va con mi carácter. O, al menos, a que no me causa tanto sufrimiento. Al ser humano no le cuesta proseguir con algo que le gusta, pero sí con algo que no le gusta.
En general, para los que no formamos parte de la elite, una victoria o una derrota en particular no es crucial.
Precisamente porque el maratón es una prueba dura, y precisamente porque nos atrevemos a arrostrar esa dureza, podemos experimentar la sensación de estar vivos.
Es muchísimo mejor vivir diez años de vida con intensidad y perseverando en un firme objetivo, que vivir esos diez años de un modo vacuo y disperso. Y yo pienso que correr me ayuda a conseguirlo.
No soy ni un joven que sólo piensa en desafiar récords ni una máquina inorgánica. Sólo soy un escritor que, consciente de sus limitaciones, intenta prolongar un poco más, aunque sólo sea un poco, sus habilidades y su vitalidad.
Así es la escuela. Lo más importante que aprendemos en ella es que las cosas más importantes no se pueden aprender allí.
Si algún día quisieran grabarme un epitafio y pudiera elegir yo las palabras, me gustaría que dijera lo siguiente:
HARUKI MURAKAMI
Escritor (y corredor)
(1949-20**)
Al menos aguantó sin caminar hasta el final"
jueves, 22 de abril de 2010
Por Marina Saún.
La verdad, confieso que creía que iba a volver antes. Y, por otro lado, la realidad es que aún no “volví”. Es decir, aún no empecé a entrenar. Aún no empecé a tener un plan personalizado, sistematizado y con objetivos concretos. Aún no logro ponerme las pilas y arrancar. Pero lo que sí logré desde el mes de marzo es empezar a moverme con continuidad. Dado que durante los meses de verano la franja horaria para salir a correr estaba en torno al mediodía/ primeras horas de la tarde, terminaba desestimándola debido al excesivo calor. Así fueron pasando los meses hasta que en marzo me propuse correr al menos durante mi trabajo, es decir, dando clases de entrenamiento. De esta manera, no sólo “mataba dos pájaros de un tiro” sino que – al dar clases casi todos los días – me obligaba a correr casi siempre. Y así estoy desde marzo, trotando a ritmos que no son los míos, persiguiendo objetivos ajenos pero en definitiva, moviéndome asiduamente. Primer paso cumplido. Con esta “preparación” afronté mi primera carrera a full desde antes del embarazo. No me anoté, no la programé y no la entrené. Simplemente con lo que tenía, tuve ganas de probarme. Quería averiguar qué quedaba de aquella atleta. Fue en la Nextel 10k del 21 de marzo de 2010 (con Cata a punto de cumplir los 6 meses). El resultado fue más que satisfactorio para mí. Hice 43’58”. Al recordar que al empezar a trotar dos meses después de dar a luz no podía ni correr a ritmo de 4’30” las rectas de 100m, el tiempo fue una grata sorpresa. Pero la carrera de la quería hablar esta vez fue la que corrí ayer. Se trató de la segunda en la que participé pero esta vez me había anotado. Y también la hice sin prepararla. La novedad fue que se trató de mi primera carrera con Cata. La principal motivación para hacerla era que habría una largada aparte (3’ antes) para las mamás con cochecitos y la verdad que a mí me pareció una experiencia hermosa poder recorrerla junto a mi bebé. El resultado me dejó conforme no sólo a nivel atlético sino que fue inolvidable a nivel humano. Si bien Cata recién está por cumplir 7 meses y durmió durante toda la carrera (sólo se despertó en la llegada, con el ruido de la música y de los altoparlantes), creo que – cuando crezca – también será muy lindo para ella ver las fotos y videos que eternizaron este mágico momento.
Se los recomiendo a todas las mamás!
La verdad, confieso que creía que iba a volver antes. Y, por otro lado, la realidad es que aún no “volví”. Es decir, aún no empecé a entrenar. Aún no empecé a tener un plan personalizado, sistematizado y con objetivos concretos. Aún no logro ponerme las pilas y arrancar. Pero lo que sí logré desde el mes de marzo es empezar a moverme con continuidad. Dado que durante los meses de verano la franja horaria para salir a correr estaba en torno al mediodía/ primeras horas de la tarde, terminaba desestimándola debido al excesivo calor. Así fueron pasando los meses hasta que en marzo me propuse correr al menos durante mi trabajo, es decir, dando clases de entrenamiento. De esta manera, no sólo “mataba dos pájaros de un tiro” sino que – al dar clases casi todos los días – me obligaba a correr casi siempre. Y así estoy desde marzo, trotando a ritmos que no son los míos, persiguiendo objetivos ajenos pero en definitiva, moviéndome asiduamente. Primer paso cumplido. Con esta “preparación” afronté mi primera carrera a full desde antes del embarazo. No me anoté, no la programé y no la entrené. Simplemente con lo que tenía, tuve ganas de probarme. Quería averiguar qué quedaba de aquella atleta. Fue en la Nextel 10k del 21 de marzo de 2010 (con Cata a punto de cumplir los 6 meses). El resultado fue más que satisfactorio para mí. Hice 43’58”. Al recordar que al empezar a trotar dos meses después de dar a luz no podía ni correr a ritmo de 4’30” las rectas de 100m, el tiempo fue una grata sorpresa. Pero la carrera de la quería hablar esta vez fue la que corrí ayer. Se trató de la segunda en la que participé pero esta vez me había anotado. Y también la hice sin prepararla. La novedad fue que se trató de mi primera carrera con Cata. La principal motivación para hacerla era que habría una largada aparte (3’ antes) para las mamás con cochecitos y la verdad que a mí me pareció una experiencia hermosa poder recorrerla junto a mi bebé. El resultado me dejó conforme no sólo a nivel atlético sino que fue inolvidable a nivel humano. Si bien Cata recién está por cumplir 7 meses y durmió durante toda la carrera (sólo se despertó en la llegada, con el ruido de la música y de los altoparlantes), creo que – cuando crezca – también será muy lindo para ella ver las fotos y videos que eternizaron este mágico momento.
Se los recomiendo a todas las mamás!
jueves, 17 de diciembre de 2009
Aleksandr PopovNadador ruso medallista olímpico
Nombre completo: Aleksandr Popóv
Fecha de nacimiento: 16 de noviembre de 1971
Lugar de nacimiento: Sverdlovsk, Unión Soviética
Nacionalidad: Rusia
Participaciones:
- Juegos Olímpicos de Barcelona 1992- Juegos Olímpicos de Atlanta 1996- Juegos Olímpicos de Sídney 2000- Juegos Olímpicos de Atenas 2004
Medallas:
Barcelona 1992, 50 metros libres
Barcelona 1992, 100 metros libres Barcelona 1992, 4 x 100 libres Barcelona 1992, 4 x 100 estilos Atlanta 1996, 50 metros libres Atlanta 1996, 100 metros libres Atlanta 1996, 4 x 100 libres Atlanta 1996, 4 x 100 estilos Sídney 2000, 100 metros libres
Aleksandr Vladímirovich Popóv (en ruso: Алекса́ндр Влади́мирович Попо́в y también conocido como Alexander Popov, nació el 16 de noviembre de 1971 en Sverdlovsk, la actual Ekaterimburgo) es un ex-nadador ruso que está considerado como uno de los mejores nadadores de la historia. Apodado como el Zar, Sasha o Big Dog mide 2 metros de altura y tiene un peso de 90 kilogramos.
El 23 de diciembre de 2004, se retiró de la natación después de ganar 9 medallas en los Juegos Olímpicos (4 de oro y 5 de plata), 13 medallas en el Campeonato Mundial de Natación (6 de oro, 4 de plata y 3 de bronce) y 26 medallas en el Campeonato Europeo de Natación (21 medallas de oro, 3 de plata y 2 de bronce).
Inicios
Nacido en Nizhnyaya Tura, Óblast de Sverdlovsk, sus padres son Vladimir Aleksandrovich Popov (1943) y Valentina Pavlovna de Popov (1949), siendo Aleksandr su único hijo. Comenzó a nadar a los 8 años en la escuela deportiva de niños y jóvenes del complejo deportivo Fakel en Lesnoy. Al principio tenía miedo al agua pero su padre insistió en que tomase clases de natación en el centro deportivo. Comenzó como nadador de espalda pero se cambió a estilo libre (también llamado crol) cuando se unió al equipo de Gennadi Touretski en 1990 por iniciativa del entrenador del equipo nacional de la Unión Soviética, Glep Petrov. Desde entonces se fue al Instituto australiano de deportes de Canberra, Australia para entrenar con su preparador.
Nacido en Nizhnyaya Tura, Óblast de Sverdlovsk, sus padres son Vladimir Aleksandrovich Popov (1943) y Valentina Pavlovna de Popov (1949), siendo Aleksandr su único hijo. Comenzó a nadar a los 8 años en la escuela deportiva de niños y jóvenes del complejo deportivo Fakel en Lesnoy. Al principio tenía miedo al agua pero su padre insistió en que tomase clases de natación en el centro deportivo. Comenzó como nadador de espalda pero se cambió a estilo libre (también llamado crol) cuando se unió al equipo de Gennadi Touretski en 1990 por iniciativa del entrenador del equipo nacional de la Unión Soviética, Glep Petrov. Desde entonces se fue al Instituto australiano de deportes de Canberra, Australia para entrenar con su preparador.
Juegos Olímpicos Barcelona 1992
Su primera competición internacional fue en el Campeonato Europeo de Natación de 1991 celebrado en Atenas donde compitió con el equipo de la Unión Soviética y ganó tres medallas de oro, una en los 100 metros libres, la segunda en los relevos 4 x 100 metros libres y la tercera en los relevos 4 x 100 metros estilos. Al año siguiente, Popóv ganó los 50 y 100 metros estilo libre en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 así como la plata en los relevos 4 x 100 libres y los 4 x 100 estilos, siendo superado en ambas ocasiones por el equipo de Estados Unidos.
Su primera competición internacional fue en el Campeonato Europeo de Natación de 1991 celebrado en Atenas donde compitió con el equipo de la Unión Soviética y ganó tres medallas de oro, una en los 100 metros libres, la segunda en los relevos 4 x 100 metros libres y la tercera en los relevos 4 x 100 metros estilos. Al año siguiente, Popóv ganó los 50 y 100 metros estilo libre en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 así como la plata en los relevos 4 x 100 libres y los 4 x 100 estilos, siendo superado en ambas ocasiones por el equipo de Estados Unidos.
En 1993 participó en el Campeonato Europeo de Natación de 1993 disputado en Sheffield y ganó cuatro medallas de oro, en los 50 y 100 metros libres, en los relevos 4 x 100 metros libres y en los 4 x 100 metros estilos. Al año siguiente, en Mónaco, mejoró el récord del mundo de los 100 metros libres (48.21) del estadounidense Matt Biondi (lo mantuvo hasta el año 2000) y disputó el Campeonato Mundial de Natación de 1994 en Roma, donde una vez más se adjudicó el oro en las modalidades de 50 y 100 metros libres, siendo plata en las modalidades de relevos (4 x 100 metros libres y 4 x 100 metros estilos) trás el equipo de Estados Unidos.
Al finalizar el año fue premiado por la revista Swimming World Magazine como el mejor nadador europeo del año. En 1995 volvió a ganar cuatro medallas de oro en el Campeonato Europeo de Natación de 1995 celebrado en Viena (50, 100, 4 x 100 libres y 4 x 100 metros estilos).
Al finalizar el año fue premiado por la revista Swimming World Magazine como el mejor nadador europeo del año. En 1995 volvió a ganar cuatro medallas de oro en el Campeonato Europeo de Natación de 1995 celebrado en Viena (50, 100, 4 x 100 libres y 4 x 100 metros estilos).
Juegos Olímpicos Atlanta 1996
En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 repitió el éxito cosechado cuatro años antes (ganar la medalla de oro en los 50 y 100 metros libres), consiguiendo así ser el primero en conseguirlo desde Johnny Weissmüller, que lo hizo en 1924 y 1928. Además de los dos oros obtuvo junto con el equipo de relevos ruso, dos medallas de plata, en los 4 x 100 metros libres y los 4 x 100 metros estilos, siendo Estados Unidos en ambas ocasiones el vencedor. Le concedieron la Medalla del honor de Rusia en 1996 por sus contribuciones al deporte. También fue nombrado atleta ruso del año y atleta del año para la European Sports Press Union en 1996.
En los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 repitió el éxito cosechado cuatro años antes (ganar la medalla de oro en los 50 y 100 metros libres), consiguiendo así ser el primero en conseguirlo desde Johnny Weissmüller, que lo hizo en 1924 y 1928. Además de los dos oros obtuvo junto con el equipo de relevos ruso, dos medallas de plata, en los 4 x 100 metros libres y los 4 x 100 metros estilos, siendo Estados Unidos en ambas ocasiones el vencedor. Le concedieron la Medalla del honor de Rusia en 1996 por sus contribuciones al deporte. También fue nombrado atleta ruso del año y atleta del año para la European Sports Press Union en 1996.
Un mes después de los Juegos Olímpicos de Atlanta, fue apuñalado en el abdomen con un cuchillo en Moscú durante una pelea con tres vendedores ambulantes. El cuchillo cortó una arteria y rozó uno de sus riñones, dañando la pleura.Tuvo que ser operado de urgencia y pasó tres meses de recuperación. Sin embargo, se recuperó y se presentó al Campeonato Europeo de Natación de 1997 celebrado en Sevilla y defendió sus títulos en 50 y 100 metros estilo libre, así como los dos títulos en relevos con el equipo ruso. Al año siguiente volvió a participar en el Campeonato Mundial de Natación de 1998 disputado en Perth y obtuvo la medalla de oro en los 100 metros libres, la medalla de plata en los 50 metros libres, tras el estadounidense Bill Pilczuk (esta fue su primera derrota desde 1991) y la medalla de bronce en el relevo 4 x 100 metros libres trás el equipo de Estados Unidos y el de Australia. Trás este año, recibió el premio especial de la Federación Internacional de Natación que lo reconoció como el nadador más destacado de la década. En el Campeonato Europeo de Natación de 1999 del año siguiente cosechó los peores resultados de su carrera ya que no pudo obtener ningún oro, fue bronce en los 50 metros libres tras Pieter Van den Hoogenband y Lorenzo Vismara, plata en los 100 metros libres tras Van den Hoogenband, otra vez plata en el relevo 4 x 100 metros libres tras los Países Bajos y bronce en los relevos 4 x 100 metros estilos tras los Países Bajos y Alemania. Fue elegido miembro de pleno derecho en el Comité Olímpico Internacional en diciembre de 1999.
Juegos Olímpicos Sídney 2000
El 3 de julio dio comienzo una nueva edición del Campeonato Europeo, que también se había celebrado el año anterior. Trás el pasado año que los resultados no le habían acompañado, la incógnita estaba en ver si sería capaz de ganar antes de los Juegos Olímpicos. En las clasificatorias rusas se clasificó brillantemente incluyendo un récord del mundo de 50 metros, con un tiempo de 21.64 segundos.Y en el europeo, una vez más se impuso en sus dos pruebas, los 50 y los 100 metros libres, por delante en ambas de Pieter Van den Hoogenband. Además de esos dos oros obtuvo otros dos con el equipo ruso en los relevos 4 x 100 metros libres y estilos.
Durante los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, quedó segundo en los 100 metros estilo libre y sexto en 50 metros estilo libre, rompiéndose así el sueño de ganar en tres Juegos Olímpicos consecutivos la medalla de oro en 50 y 100 metros. En el relevo 4 x 100 estilo libre fueron descalificados.
El 3 de julio dio comienzo una nueva edición del Campeonato Europeo, que también se había celebrado el año anterior. Trás el pasado año que los resultados no le habían acompañado, la incógnita estaba en ver si sería capaz de ganar antes de los Juegos Olímpicos. En las clasificatorias rusas se clasificó brillantemente incluyendo un récord del mundo de 50 metros, con un tiempo de 21.64 segundos.Y en el europeo, una vez más se impuso en sus dos pruebas, los 50 y los 100 metros libres, por delante en ambas de Pieter Van den Hoogenband. Además de esos dos oros obtuvo otros dos con el equipo ruso en los relevos 4 x 100 metros libres y estilos.
Durante los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, quedó segundo en los 100 metros estilo libre y sexto en 50 metros estilo libre, rompiéndose así el sueño de ganar en tres Juegos Olímpicos consecutivos la medalla de oro en 50 y 100 metros. En el relevo 4 x 100 estilo libre fueron descalificados.
Al año siguiente no participó en el Mundial de 2001 en Fukuoka, durante ese año publicó su autobiografía Nager dans le vrai, escrita en francés. En abril, en el Campeonato Europeo de Natación en Piscina Corta de 2002 celebrado en Moscú fue bronce en los 50 metros libres y en el relevo 4 x 100 metros libres. Ese mismo año, en julio, disputó también el Campeonato Europeo de Natación de 2002 donde fue plata en los 100 metros libres tras Van den Hoogenband y medalla de oro en los relevos 4 x 100 metros estilos.
Durante 2003 volvió a las piscinas disputando el Campeonato Mundial de Natación de 2003 disputado en Barcelona y ganó los 50 (batió el récord de los campeonatos) y los 100 metros estilo libre además de ser plata en los relevos 4 x 100 metros estilos (tras Estados Unidos) y otra vez oro (el 6º en su carrera en los mundiales) en el 4 x 100 metros libres. Trás esta exitosa campaña volvió a ser premiado por segunda ocasión por la revista Swimming World Magazine como el mejor nadador europeo del año.
Durante 2003 volvió a las piscinas disputando el Campeonato Mundial de Natación de 2003 disputado en Barcelona y ganó los 50 (batió el récord de los campeonatos) y los 100 metros estilo libre además de ser plata en los relevos 4 x 100 metros estilos (tras Estados Unidos) y otra vez oro (el 6º en su carrera en los mundiales) en el 4 x 100 metros libres. Trás esta exitosa campaña volvió a ser premiado por segunda ocasión por la revista Swimming World Magazine como el mejor nadador europeo del año.
Juegos Olímpicos Atenas 2004
Su último Campeonato Europeo fue en 2004 en Madrid, allí consiguió la medalla de oro en la prueba de los 50 metros libres, consiguiendo así la 21ª medalla de oro en dichos campeonatos. Sin embargo, en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 no entró en las finales de 50 y 100 metros estilo libre. El 23 de diciembre de 2004, el diario francés L'Équipe anunció que Popov se retiraba de la natación. En junio de 2003, confirmó que permanentemente abandonaba Australia, a principios de 2004 para vivir en Solothurn, Suiza, debido a una oferta de trabajo que tuvo una vez retirado de la natación. Tiene un Título de Grado y es maestro como entrenador deportivo por la Academia rusa. Actualmente está casado con una ex-nadadora olímpica rusa, Daria Shmeleva, con la cual tiene dos hijos, Vladimir que nació el 1 de octubre de 1997 y Anton, que nació el 12 de octubre de 2000. Es también un portavoz de Omega.
Mantuvo el récord mundial de los 50 metros estilo libre con 21.64 segundos durante casi 10 años, hasta que fue roto por 0.08 segundos en 2008 por el australiano Eamon Sullivan. Apareció en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y ha sido elegido como parte del comité de evaluación para los Juegos Olímpicos de 2016.
Su último Campeonato Europeo fue en 2004 en Madrid, allí consiguió la medalla de oro en la prueba de los 50 metros libres, consiguiendo así la 21ª medalla de oro en dichos campeonatos. Sin embargo, en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 no entró en las finales de 50 y 100 metros estilo libre. El 23 de diciembre de 2004, el diario francés L'Équipe anunció que Popov se retiraba de la natación. En junio de 2003, confirmó que permanentemente abandonaba Australia, a principios de 2004 para vivir en Solothurn, Suiza, debido a una oferta de trabajo que tuvo una vez retirado de la natación. Tiene un Título de Grado y es maestro como entrenador deportivo por la Academia rusa. Actualmente está casado con una ex-nadadora olímpica rusa, Daria Shmeleva, con la cual tiene dos hijos, Vladimir que nació el 1 de octubre de 1997 y Anton, que nació el 12 de octubre de 2000. Es también un portavoz de Omega.
Mantuvo el récord mundial de los 50 metros estilo libre con 21.64 segundos durante casi 10 años, hasta que fue roto por 0.08 segundos en 2008 por el australiano Eamon Sullivan. Apareció en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y ha sido elegido como parte del comité de evaluación para los Juegos Olímpicos de 2016.
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